Armando González necesitó solo tres años para jugar un Mundial. Desde su debut en 2023, la ‘Hormiga’ mostró cualidades que no suelen verse un futbolista mexicano con aspiraciones a adentrarse en la élite. Un olfato goleador nato y un gran profesionalismo fueron sus cartas de presentación con el Club Deportivo Guadalajara, que lo arropo en seguida.
Con una progresión sólida y rimbombante utilizando una de las camisetas más pesadas del fútbol mexicano, el centro delantero de Chivas tuvo una temporada 2025-2026 feroz con 25 tantos y, sobre todo, un profesionalismo sensato que le dieron una convocatoria merecida para la Copa del Mundo que se jugó en casa, y la aspiración coherente de ser un producto de exportación a Europa con tan solo 23 años.
Un duro revés mundialista
Pero, a pesar de tener altas expectativas por ser preponderante en la máxima justa del fútbol en el planeta, González terminó siendo un actor secundario en una actuación inolvidable de la Selección Mexicana de Fútbol que volvió a conectarse con la gente de una manera que no se veía hace décadas.
Con el país colapsado emocionalmente y entregado a su selección, González tuvo que tragar el sabor amargo que le dejó haber jugado solo 14 minutos en el partido inaugural ante Sudáfrica. Un hecho que socavó los acercamientos que algunos equipos europeos habían tenido meses antes y que estaban dispuesto a seguir su proceso durante el Mundial.
Para colmo, el revés que le dejó no ser parte protagonista de la fiesta multitudinaria que el ‘Tri’ construyó este verano perpetuo, González ha iniciado flojo y sin anotaciones una nueva temporada con Chivas. Un bajón futbolístico que suelen tener jóvenes con poco tiempo en Primera División, pero que le ha sido difícil de asimilar.
La esperanza intacta
Pero, para fortuna del canterano rojiblanco y del propio fútbol mexicano que anhela ver a otro centro delantero de su cosecha en Europa, el Olympiacos ha decidido apostar por él para incluirlo en su plantilla para la temporada que recién empieza. Un interés del gigante griego que venía cocinándose desde hace meses.
González tiene una cláusula de salida de 15 millones de dólares, pero Chivas ha dejado claro que bajará sus pretensiones si el deseo del futbolista es emigrar al viejo continente, siempre y cuando pueda acceder a una cláusula que le genere cierta plusvalía en una futura venta. Un mecanismo que se antoja probable que suceda.
Sin los minutos deseados en la Copa del Mundo y con la temporada prácticamente iniciada, González tiene ante sí la posibilidad de formar parte de un grande en una liga de segundo orden en la élite, pero que jugará Europa League. Un escenario ideal para el profesionalismo que siempre mostró tener y con el que ya dejó muy claro que está dispuesto a hacer realidad sus sueños.
