Con una marca de 3:39.63, el murciano escribió su nombre en la historia de este deporte al conseguir un oro que se suma al que ya logró allá por 2022 -también de carácter mundial- en la modalidad de los 800 m. Se trata de un hito sin precedentes, lo que le permite alcanzar un lugar privilegiado en el olimpo del atletismo.
El portugués Isaac Nader acabó en la segunda posición y el australiano Adam Spencer se colgó la medalla de bronce, mientras que el sueco Samuel Pihlström se desinfló tras un buen arranque. Carlos Sáez, por su parte, solo pudo llegar a meta en la octava posición, justo por delante del francés Titouan Le Grix.
Antes de esta gesta, España había firmado dos platas más que meritorias: en el 4x400 mixto (con Markel Fernández, Paula Sevilla, David García y Blanca Hervás como protagonistas) y en los 60 metros vallas, donde el más que contrastado Quique Llopis fue únicamente superado por el polaco Jakub Szymański.
Después de su brillante actuación, Mariano atendió a los medios oficiales de la RFEA y aseguró, con su gracia habitual, que la entrevista era más complicada que la propia prueba y que ya estaba pensando en ver la carrera de sus paisanos Acosta y Aldeguer en el Gran Premio de Brasil, con triunfo de Bezzecchi y podio para Martín.
