Blanca Hervás puede ser la nueva gran sensación del atletismo español. Clasificada sexta en la final individual de los 400 metros, fue protagonista destacada en la última posta del 4x400 mixto, prueba que se estrenaba en esta cita universal, y lo ha vuelto a ser en la del relevo largo femenino.
El 3:26.04 con el que concluyó el equipo nacional le permitió subir de nuevo al podio tras Estados Unidos, inalcanzable, y Países Bajos, que se hizo con la plata por solo ¡¡¡cuatro centésimas!!!
Fue Paula Sevilla, semifinalista en este Mundial, la que dio el primer relevo, en cuarta posición, a Ana Prieto. Por entonces, Polonia había superado a Estados Unidos, como también lo hizo Países Bajos. Entregó Prieto a Rocío Arroyo en esa cuarto plaza, ya con las norteamericanas liderando la prueba y neerlandesas y polacas por delante de España. Entonces llegó esa última posta, la de Blanca Hervás. Y ahí, en un arranque de furia y de fuerza, por el exterior, recorriendo más metros, pudo adelantar a la atleta polaca para agarrar el bronce.
Son ya cinco metales los que ha sumado el equipo ibérico en este Mundial de pista cubierta: el oro de Mariano García en 1.500, la plata de Quique Llopis en los 60 metros vallas, y los bronces de Mohamed Attaoui en 800, el del relevo 4x400 mixto y el del 4x400 femenino.
