Que a Max Verstappen (28) no le gustan nada los nuevos coches del Gran Circo no es ningún secreto. De hecho, el neerlandés lo ha dejado claro en muchas ocasiones con diferentes declaraciones altisonantes y lo ha vuelto a hacer esta madrugada.
Al ser preguntado por el simulador, Mad Max decidió tirar de ironía y dejar a todos riendo a carcajadas: "La solución más barata es cambiar mi simulador por la Nintendo Switch, por el Mario Kart. Se me dan bien los champiñones, pero las conchas azules no tanto. El cohete aún no está", bromeó.
Y no paró ahí, sino que también protagonizó un momento muy cómico cuando casi dice una palabra malsonante: "No puedo decir palabrotas, ahora son 5.000 € (de multa)", señaló. "¿Es por palabra o por frase?", incidió, con sorna.
Ya en términos más serios, el número 1 de Red Bull comentó que está hablando con la FIA para cambiar el hecho de que las salidas se produzcan con un 0% de batería en los monoplazas, algo que considera que "no es divertido" y además es "bastante peligroso".
