Corren tiempos convulsos en Turquía para el Anadolu Efes y ello se va a cobrar el puesto de un Pablo Laso (58) que aterrizó el pasado mes de diciembre en el banquillo otomano y que casi seguro no continuará en el club la temporada que viene.
Cierto es que las lesiones de jugadores importantes han lastrado al equipo a lo largo de toda la temporada, pero el penúltimo puesto en la Euroliga, con un balance de 12-26, y la eliminación por 3-1 contra el Fenerbahce en las semifinales de la liga turca han pesado demasiado.
Con todo, problemas físicos como la reciente rotura del tendón de Aquiles de Vincent Poirier en la eliminatoria que ha terminado con su andadura en los playoffs del campeonato doméstico han sido decisivos en el resultado final del curso.
Así las cosas, a Laso sigue sin irle demasiado bien desde que se marchó del Real Madrid allá por 2022, con pasos también discretos por el Bayern Munich y Baskonia. Ahora, su nombre parece apuntar al Unicaja de Málaga, del que Ibon Navarro dejará vacante su lugar para marcharse al Estrella Roja de Belgrado.
