Tras su contundente victoria, Dubois tiene ahora en la mira una serie de posibles combates de unificación de su división (pesos pesados), que ha estado fragmentada desde que Oleksandr Usyk dejó vacantes sus títulos del CMB, AMB y FIB en junio.
"Ahora soy el campeón y quiero conseguir peleas grandes", dijo el campeón británico. "En esta etapa de mi carrera (quiero), mucho dinero y peleas grandes", señaló.
En esta esperada revancha de una enconada pelea de 11 asaltos disputada a principios de año, el flamante campeón no dejó ninguna opción a su rival.
"Tuve malas intenciones desde el principio", dijo Daniel en su entrevista televisiva sobre el ring tras su victoria. "La primera vez estábamos contra las cuerdas; esta vez solo teníamos que salir ahí y demostrar que vamos en serio, y eso fue lo que hicimos esta noche", apuntó con orgullo.
El campeón derribó a Wardley a los 17 segundos del combate celebrado en el O2 Arena de Londres, al conectarle de lleno en la barbilla un enorme derechazo.
"No hay vergüenza en una derrota"
D. Dubois, de 1,96 metros de estatura, siguió propinando golpes a placer durante todo el primer asalto, que terminó con Fabio aferrándose desesperadamente a las cuerdas bajo una lluvia de puñetazos.
El segundo round mantuvo la tónica, con el de Greenwich desatando una serie de golpes que dejaron a su oponente en serios apuros, hasta que la toalla voló al ring a los dos minutos y 21 segundos del asalto.
"No esperaba perder de esta manera", aseguró F. Wardley. "No hay vergüenza en una derrota cuando te entregas por completo y te pones a prueba contra los mejores", destacó.
Con su triunfo, Daniel Dubois amplió su récord a 24 victorias, 23 de ellas antes del límite, y tres derrotas; Fabio Wardley, por su parte, suma ahora 20 triunfos, dos derrotas y un empate.
