La París-Roubaix nunca será una carrera como las demás y su carácter atemporal la hace siempre única. Esta edición de 2026 ya puede situarse en lo más alto del Panteón ciclista, gracias a un desarrollo tan increíble como imprevisible.
Y al final de esta jornada loca, Wout van Aert (31) ha logrado la victoria en un sprint mano a mano ante Tadej Pogacar (27), quien, igual que el año pasado, debe conformarse con un puesto de honor cuando estuvo más cerca que nunca de conquistar su quinto Monumento consecutivo, una hazaña que sigue inédita en toda la historia del ciclismo.
Para el flamenco, a menudo muy bien posicionado pero pocas veces ganador, es el punto culminante de su carrera, una especie de anomalía corregida después de haber sido tantas veces un héroe desafortunado.
Pogacar endurece la carrera muy pronto
El viento lateral puede ser incluso peor que la lluvia en la París-Roubaix. Un intento de abanico al inicio del día demostró que había que estar muy atento y el paso por el sector adoquinado 25, de Solesmes a Haussy. confirmó que era mejor estar bien colocado en el pelotón. Mientras António Morgado marcaba un ritmo altísimo, como ya lo había hecho en el sector 26 de Biastre, Filippo Ganna, mal posicionado, sufría la presión.
A pesar de los numerosos intentos durante la primera hora de carrera, ninguna fuga consiguió abrir hueco y el pelotón se partió en dos tras el sector 25, situado a 130 km de la meta. Y cuando pierdes el tren en París-Roubaix, es muy difícil volver a engancharse, como le ha pasado a Per Strand Hagenes, compañero de Wout van Aert, que pinchó en el peor momento. Al entrar en el sector 23, de Saulzoir a Verchain-Maugré, Josh Tarling y Ben Turner, compañeros de Ganna, han acabado en la cuneta junto a Davide Ballerini.
¡Pogacar pincha!
El plan era perfecto para UAE-Team Emirates... hasta que Pogacar sufrió un pinchazo en el sector 22, de Quérénaing a Maing. Obligado a tomar una bicicleta de asistencia, el esloveno continuó sobre una máquina poco adecuada, mientras Florian Sénéchal marcaba el ritmo para van der Poel. Por suerte para Pogi, el avituallamiento ralentizó el ritmo, ya que Alpecin-Premier Tech no ha quiso aprovecharse de la situación, pero tuvo que esperar bastante para recuperar una bicicleta de su talla, tras el sector 21, de Maing a Monchaux-sur-Écaillon.
Su coche fue a toda velocidad, levantando una gran nube de polvo. La diferencia con el grupo de cabeza rozaba el minuto, justo cuando se acercaba la combinación Haveluy a Wallers-Trouée d'Arenberg. Morgado se descolgó para llevar a su líder... y a un grupo de unos 30 corredores. El portugués contó después con la ayuda de Nils Politt y Mikkel Bjerg.
Vuelve el viento lateral: en el sector 20, de Haveluy a Wallers, la aceleración del primer grupo en ese falso llano hizo daño, especialmente a Florian Vermeersch, lugarteniente de Pogacar, que cayó. Detrás, su líder se quedó sólo para hacer el esfuerzo, antes de que el viento soplara a favor. Tras esa curva, van der Poel lanzó un ataque. El triple campeón defensor puso en apuros a sus rivales.
¡Van der Poel pincha!
Antes de la Trouée, Pogacar alcanzó de nuevo a los otros favoritos, tras 21 kilómetros de máxima tensión. Van Aert entró en cabeza, con MVDP a rueda. Pero el neerlandés pinchó también. Tuco que tomar la bicicleta de Jasper Philipsen, pero finalmente desistió y ha dejó marchar a su compañero. Tibor del Grosso hizo de asistente: quitó su rueda delantera para montarla en la bici del joven fenómeno. Una imagen ya legendaria del Infierno del Norte. Peor aún:volvió a pinchar y tuvo que cambiar de bicicleta antes de terminar ese mítico sector. ¿Se acababa así el sueño del póker, con ya dos minutos de retraso? Era pronto para darlo todo por perdido...
Solo quedaban... seis en cabeza con 92 kilómetros por delante: Van Aert contaba con superioridad numérica junto a Christophe Laporte, Pogacar, Mads Pedersen, Jasper Stuyven y Stefan Bisseger. Solo faltaba Ganna, que estaba a 25 segundos. El italiano salió de su grupo con Jordi Meeus a rueda en un todo o nada... que ha salido bien para el perseguidor.
¡Van Aert pincha!
Sin embargo, pinchó a su vez al entrar en el sector 17, de Hornaing a Wandignies. Mientras Van der Poel, ahora a 1'30 aproximadamente, luchaba en solitario, Pogacar también aceleraba, lo que ha dejaba fuera a Meeus. Pero, de nuevo, pinchó, esta vez en asfalto y con su coche al lado. Regresó en el sector 15, de Tilloy a Sars-et-Rosières, y se cruzó con... Van Aert, que también sufría su segundo pinchazo del día, en un momento delicado.
El belga se quedó a casi 30 segundos del grupo de cabeza junto a Meeus y Laurence Pithie, mientras van der Poel lograba enlazar con el grupo de Ganna tras una auténtica persecución.
El momento era crítico: tras el sector 13, de Orchies llegaban dos monumentos dentro del Monumento: el sector 12, de Auchy-les-Orchies a Bersée, seguido del sector 11, de Mons-en-Pévèle. Van Aert ha regresado justo a tiempo.
Pogacar y van Aert se marchan
Van der Poel estaba ya a solo 45 segundos, así que lanzó un ataque al entrar en el sector 14, de Beuvry-la-Forêt a Orchies, con Ganna a rueda. Con la ayuda del italiano, la diferencia se redujo en 15 segundos. Entonces Van Aert anticipó a 100 metros de la entrada al sector 13. Pogacar y Pedersen hicieron la conexión y Pogi contraatacó, lo que dejó sin fuerzas al danés. El esloveno se giró y vio que solo WVA le seguía.
Capaz de arriesgarlo todo, van der Poel soltó a Ganna, que después pinchó y se cayó de forma aparatosa. Por su parte, van Aert forzó el ritmo para poner a Pogacar al límite. ¿Un derroche de energía justificado antes de Mons-en-Pévèle? En la segunda parte de ese interminable sector de 3000 metros, Pogacar atacó con fuerza por primera vez. Tras rodar solo un buen rato, Pedersen ha sido alcanzado por el grupo de MVDP, que acababa de perder a Pithie por caída.
Al final del sector, Pogi volvió a atacar y, cuando pidió un relevo en el falso llano posterior, el gesto de Van Aert lo decía todo. Solo contra todos, Van der Poel no quiso rendirse, ni siquiera con 40 segundos de desventaja.
En el sector 9, de Pont-Thibault a Ennevelin, Pogacar quiso vencer al destino justo donde se cayó el año pasado. Pasó sin problemas, lo que le permitió llegar en posición de fuerza al sector 5, de Camphin-en-Pévèle, en condiciones óptimas.
Mientras van der Poel luchaba a 30 segundos, el dúo de cabeza, Pogacar no atacó y se mostró frustrado después de que van Aert rechazara un relevo.
Entonces el esloveno aceleró de verdad en el Carrefour de l'Arbre. Los riesgos eran enormes y ambos estuvieron a punto de irse al suelo juntos, como en un accidente de MotoGP. Van der Poel creía cada vez más en la remontada, a sólo 20 segundos. El viento de cara favorecía a van Aert, pero este no quiso tirar y se ha limitado a seguirle en Gruson.
La diferencia con el grupo de MVDP volvía a aumentar, así que a 15 kilómetros del velódromo, el belga empezó a dar relevos. El flamenco tenía una cita con su historia, Pogacar con la Historia en mayúsculas. En condiciones normales, WVA era el más rápido. Pero después de más de 250 km de carrera y tantas peripecias, todo puede igualarse.
Pogacar entró primero al velódromo, pero la ilusión le duró poco: Van Aert era el más fuerte. El belga se tumbó en el suelo y rompió a llorar, recibiendo pronto la felicitación de Van der Poel, su eterno rival. Acostumbrado a los segundos puestos, van Aert por fin ha ganado la carrera de su vida. El podio lo completa Stuyven, mientras van der Poel termina cuarto, por delante de Laporte, quinto.
