En el documental titulado "Zidane, la fábrica de una leyenda", dedicado al nuevo seleccionador de los Bleus y ex campeón del mundo en la 1998, la ex ministra del gobierno Jospin (1997-2002) vuelve sobre la polémica surgida tras un control sorpresa a los jugadores franceses durante una concentración en Tignes en la 1997.
Los jugadores, el seleccionador Aimé Jacquet e incluso la federación francesa habían criticado esos controles, acusándolos de obstaculizar la preparación de los Bleus. Todas las pruebas de orina resultaron negativas.

La confesión
Entrevistado en el documental, Alain Garnier, el ex médico enviado a Tignes por el Ministerio de Deportes para realizar los controles, cuenta que Buffet le había confirmado la directriz: "No debía molestar más a los Bleus hasta el Mundial". "En la práctica, nada de más controles sorpresa", afirma, precisando que, según él, la orden solo se habría dado de forma verbal.
"Si el doctor Garnier lo dice, sí, entonces es cierto", responde la ex ministra, sin recordar con exactitud las palabras dirigidas al médico. "No lo dijimos en esos términos, pero ese era el sentido. Fue un paso atrás (en la lucha antidopaje)".
"Y después (del Mundial), retomamos la lucha (antidopaje)", añade Buffet, que en 1999 impulsó la primera ley para organizar la lucha contra el dopaje en Francia. "Probablemente nos hicieron llegar la directriz a través de las oficinas", supone, preguntada sobre el origen de la decisión de no controlar más a los jugadores franceses, que según Garnier provenía de Matignon.
Marie-George Buffet, que había declarado haber sufrido presiones "de todo tipo" en ese periodo, hasta ahora había negado haber dado directrices para suspender los controles sorpresa. "Nunca dimos directrices en ese sentido", había declarado bajo juramento ante una comisión del Senado en 2013.
