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Defensa de tres frente a defensa de cuatro: ¿cuáles son las principales diferencias?

Xabi Alonso hablando con el defensa Reece James.
Xabi Alonso hablando con el defensa Reece James.Goodwin/ProSports / Shutterstock Editorial / Profimedia

Desde una perspectiva táctica, esta puede ser la mayor diferencia entre los equipos de fútbol: el número de jugadores que forman la línea defensiva. Esto afecta a la estructura de todo el equipo, al estilo de juego y a la estrategia. A lo largo de la historia se han utilizado numerosos sistemas, pero en el fútbol moderno los modelos defensivos de tres y cuatro jugadores compiten entre sí. ¿Cuál es más efectivo? La nueva serie de Flashscore busca responder a esa pregunta mediante un análisis periódico de las tendencias y la evolución del fútbol mundial con ayuda de los datos.

Una de las diferencias fundamentales entre ambos sistemas es quién aporta la amplitud. En una formación con tres centrales, esa responsabilidad recae siempre en el carrilero.

"Son automáticamente responsables de mantener la amplitud del campo, tanto en los tercios ofensivos como en los defensivos. Es una exigencia enorme. Tienen que ser suficientemente buenos en defensa, pero también creativos y productivos en la fase final, prácticamente al nivel de un extremo", explica el especialista en datos de Flashscore, Marek Kabat.

Con cuatro defensas, la estructura es más flexible: la amplitud puede aportarla un extremo, un lateral o un sistema híbrido. También es una opción menos exigente para los centrales.

"No tienen que defender tantos espacios a la espalda de los carrileros como en un sistema de tres, ni necesitan el físico para frenar a los extremos. Tampoco se espera de ellos que hagan progresar el balón en la salida", compara el analista.

Victor Moses (Izquierda) y Marcos Alonso fueron dos jugadores que brillaron como carrileros durante la etapa de Conte en Chelsea
Victor Moses (Izquierda) y Marcos Alonso fueron dos jugadores que brillaron como carrileros durante la etapa de Conte en ChelseaAdrian DENNIS / AFP / AFP / Profimedia

Según él, ninguno de los dos modelos es inherentemente más ofensivo o defensivo. Sin embargo, los datos muestran que el sistema con tres defensas se utiliza más a menudo en equipos considerados inferiores sobre el papel o situados cerca del fondo de la tabla: "Ofrece muchas ventajas en términos de solidez y defensa del área".

El Manchester United ofreció un excelente ejemplo de las diferencias entre ambos principios la pasada temporada, con un cambio provocado por la llegada de un nuevo entrenador. A comienzos del año natural, Ruben Amorim fue sustituido por Michael Carrick. Mientras el técnico portugués apostaba por una formación con tres centrales (3-4-2-1), Carrick la cambió inmediatamente tras asumir el cargo y ahora utiliza un 4-2-3-1.

"Amorim heredó una plantilla que no se adaptaba a su sistema. Por ejemplo, Bruno Fernandes tuvo que jugar como parte de un doble pivote en lugar de hacerlo en una posición más avanzada, como el número 10 entre líneas, lo que no permitía aprovechar al máximo sus virtudes", señala Kabat.

Kobbie Mainoo, por su parte, tampoco tenía el perfil físico adecuado para asumir las tareas defensivas y de transición en la misma posición, por lo que no jugó mucho, según Kabat. Los laterales y Lisandro Martínez tampoco encajaban bien.

"Carrick tuvo éxito al principio principalmente porque devolvió a los jugadores a sus posiciones naturales y les permitió aprovechar al máximo sus virtudes", explica. Sin embargo, a juicio de Kabat, ahora incluso él tiene dificultades para encontrar el rol ideal para sus jugadores, incluido Patrick Dorgu.

Uso de una defensa de tres o de cuatro en distintas competiciones.
Uso de una defensa de tres o de cuatro en distintas competiciones.Flashscore

Línea de tres en Italia y Alemania

Otra diferencia importante entre ambos sistemas es cómo se utilizan en competiciones concretas. Mientras la gran mayoría de los equipos de la Premier League y LaLiga prefiere jugar con cuatro defensas, la línea de tres es mucho más habitual en la Serie A y la Bundesliga. En Europa Central (República Checa, Eslovaquia y Polonia), las dos opciones están equilibradas. 

"La cuestión no debería ser qué enfoque es mejor o más popular. Depende de lo que el entrenador quiera conseguir y de las herramientas y los jugadores que tenga a su disposición", afirma Kabat.

Los entrenadores de la Premier League, en particular, han llevado un paso más allá las formaciones defensivas. Pep Guardiola lo hizo durante su etapa en Manchester City, enseñando a Josko Gvardiol a cerrarse desde el lateral izquierdo, un sistema que después adoptaron otros entrenadores. 

También existen jugadores híbridos como David Hancko. En Atletico Madrid juega en el centro de una defensa de cuatro, mientras que con Eslovaquia actúa en la izquierda.

"Esto se debe a que la selección nacional carece de calidad en el último tercio. Aparte de Lukas Haraslin, nadie aporta allí de forma constante una calidad propia del nivel europeo. Por eso Hancko se cierra desde la izquierda hacia el espacio entre líneas, actuando básicamente como un ocho, mientras Haraslín aporta la amplitud. Esta combinación generó los momentos más peligrosos de Eslovaquia", explica Kabat.

La defensa de Alonso en Leverkusen y Chelsea.
La defensa de Alonso en Leverkusen y Chelsea.Flashscore

Tampoco hay una única manera de utilizar una defensa de tres. Puede tener un enfoque ofensivo, como demostró Xabi Alonso en Leverkusen, o defensivo, como practica Oliver Glasner en Crystal Palace.

"Es un excelente ejemplo de cómo un sistema más rígido puede maximizar el potencial de un equipo. Con él ganó la FA Cup, la Community Shield y la Conference League. Su equipo se sitúa en un bloque medio, basa su juego en la solidez defensiva y crea ocasiones principalmente mediante rápidos contraataques", señala el analista.

Sin embargo, el mencionado Xabi Alonso tiene actualmente dificultades para hacer funcionar su propuesta en Chelsea, pese a su éxito en Bayer. Los Blues ya han encajado 13 goles, la cifra más alta de la Premier League.

"En el Leverkusen, Alonso lo resolvió con un sistema híbrido. Por un lado, Jéremie Frimpong actuaba básicamente como un extremo y ocupaba la banda en campo contrario, mientras que en el otro lado Alejandro Grimaldo jugaba más como un lateral izquierdo tradicional. En el  Chelsea, cuenta con Palmer y Rogers como dos números 10, un uso ideal para ambos jugadores, pero la configuración de los carrileros genera riesgos defensivos", advierte Kabat.

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