Verstappen lamenta los problemas de Red Bull en China

Max Verstappen de Red Bull
Max Verstappen de Red BullReuters / Go Nakamura

El cuatro veces campeón del mundo Max Verstappen ha mostrado una imagen desolada este sábado tras clasificarse solo octavo para el Gran Premio de China, asegurando que cada vuelta en su Red Bull, que no está rindiendo, es cuestión de “supervivencia”.

Los Red Bull, que antes dominaban, han sido de los equipos más afectados por las nuevas normativas de la Fórmula 1 que entrarán en vigor en la 2026.

Verstappen no ha conseguido sumar puntos en la carrera sprint de la mañana, llegando a meta en novena posición, y por segundo día consecutivo no ha pasado del octavo puesto en ninguna sesión.

“Nada funciona. Así que no es agradable”, ha comentado un Verstappen abatido a Sky F1 tras terminar casi un segundo por detrás del Mercedes de Kimi Antonelli, que ha logrado la pole.

“No puedo apretar. Para mí, cada vuelta es sinceramente supervivencia. No lo estoy disfrutando en absoluto.”

Los Red Bull han vuelto a tener problemas de ritmo en el segundo fin de semana de la temporada, con sus nuevos motores internos respaldados por Ford, que han sustituido a Honda como proveedor.

Además, está claro que todavía están lejos de adaptarse a las nuevas normativas aerodinámicas y de chasis, justo cuando la Fórmula 1 entra en una era de reparto 50-50 entre potencia convencional y eléctrica.

“Es muy inconsistente. No puedo crear una referencia en la clasificación”, ha explicado Verstappen.

“Da igual la vuelta que haga, pienso: ¿eso es todo? ¿Puedo ir cuatro décimas más rápido? Tal vez. ¿Puedo ir cuatro décimas más lento? También es muy probable, porque todo es muy impredecible.”

Su compañero Isack Hadjar ha sido noveno, tras colarse por poco en la lucha por el top-10 en la clasificación.

Verstappen, que la semana pasada en Australia remontó desde el vigésimo puesto en la parrilla tras un accidente en la clasificación y acabó sexto, no tiene muchas esperanzas de poder luchar en la carrera del domingo.

“Es increíblemente difícil”, ha dicho. “Sinceramente, creo que mañana va a ser bastante duro.”