En Aston Martin comienzan a ver la luz al final del túnel. Al menos en el tema de las vibraciones que hacían prácticamente ingobernable el AMR26. En los entrenamientos libres de Suzuka redujeron notablemente ese problema, aunque no aplicaron las mejoras en carrera, y en Miami podrían quedar en algo anecdótico.
"Tuvimos algunas medidas aquí (Japón). Hubo un problema, probamos algo en los entrenamientos que suponía una pequeña mejora, pero no podíamos utilizarlo en carrera. Así que, como dijo Fernando, era un poco mejor. Es un tema que seguiremos trabajando con nuestro socio y confío en que para Miami lleguemos a un punto en el que ya no tengamos que hablar de esto", analizó Mike Krack (54).
Con todo, el ingeniero luxemburgués quiso rebajar las expectativas: "Es difícil de decir, no se podía producir un milagro en dos semanas, entre China y Japón, y tampoco habrá un milagro en cinco semanas", dijo.
"El trabajo es constante. Hemos visto con nuestros problemas desde Barcelona que si trabajas duro durante unos meses puedes ser capaz de mejorar la fiabilidad hasta el punto de que al menos puedes completar una carrera. Así que no cerraremos la desventaja en Miami, pero intentaremos todo para reducirla y veremos por cuánto", sentenció.
