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El culebrón de Julián Álvarez: desilusiones e historia triste en el Atlético

Julián Álvarez en su primer partido de la temporada con el Atlético.
Julián Álvarez en su primer partido de la temporada con el Atlético. REUTERS/Thomas Peter

El mercado de fichajes terminará la noche del 1 de septiembre. Esto significa que todavía es posible un movimiento de Julián Álvarez, pero los clubes deben darse prisa. Tras un largo culebrón veraniego, innumerables rumores, declaraciones y entrenamientos fallidos, ¿pueden realmente ambas partes recuperarse?

"He hablado con la gente del Atlético de Madrid y creo que lo mejor para todos es un traspaso. Quiero cumplir mi sueño". Las palabras de Julián Álvarez cayeron como una bomba en pleno Mundial. Tras el segundo partido de Argentina (contra Austria), y cuando ya circulaban multitud de rumores mediáticos sobre el deseo del delantero de fichar por el FC Barcelona

Casi dos meses después, el jugador sigue en el Atlético y no será traspasado al Barcelona. Pero, al final, ¿es esto bueno o malo para el club colchonero?

Un revuelo mediático inmediato

La figura de Julián Álvarez provocó un gran revuelo mediático desde finales de mayo. Como respuesta al interés blaugrana por su jugador, el Atlético reaccionó con la misma contundencia: no se venderá al Barça. 

De hecho, una serie de publicaciones en X ridiculizando al club catalán no tardó en llegar. El club primero anunció de forma ficticia la llegada de Lamine Yamal, luego de Pedri y Raphinha. El objetivo era claro: burlarse de la situación y de los rumores sobre el deseo del argentino de marcharse. Pero esto solo avivó aún más la polémica. 

El delantero hizo su declaración ante los medios y la bola de nieve siguió creciendo. 

Sin embargo, con contrato hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, el traspaso ya parecía imposible. Más aún cuando el Atlético puso su veto de inmediato y se negó a negociar cualquier salida hacia un club rival. 

Situaciones difíciles y bloqueadas

Durante todo el verano, el Barça no pudo negociar con los colchoneros. Miguel Ángel Gil Marín, presidente del Atlético, se mantuvo firme: la estrella ofensiva del equipo no se vendería a los catalanes. Y esto sin importar su deseo, ni lo que expresó tras regresar de vacaciones.

Hace dos días, los colchoneros incluso emitieron un comunicado categórico tras las declaraciones de Joan Laporta, insistiendo en el interés por Julián Álvarez. "Los miembros del consejo de administración del Atlético de Madrid han expresado de forma unánime su total apoyo a la decisión del club de no negociar el traspaso de Julián Álvarez al FC Barcelona", informó el club.

¿La razón de estas negativas reiteradas? La convicción de no querer reforzar a un rival, pero también, según la parte madrileña, mostrar fuerza tras lo que califican como "una presunta violación de las normas éticas." De hecho, el Atlético denunció al Barça el pasado julio ante la Federación Española de Fútbol, acusando a los catalanes de contactar de forma irregular con el jugador sin pasar antes por la entidad.

El pulso se mantuvo, y el jugador tuvo que acatar las directrices de su contrato y entrenar con el equipo desde su regreso de vacaciones. Así lo hizo hasta esta semana.

¿Una ausencia importante?

Al final, tras todas estas semanas de tensión, la pregunta es clave. En un Atlético que la temporada pasada giraba en torno a sus dos delanteros estrella (Antoine Griezmann y Julián Álvarez), ¿es fundamental que el argentino vuelva a liderar el ataque?

Durante la pretemporada y este inicio de campaña, su ausencia no ha supuesto necesariamente un problema para los rojiblancos. Es cierto que el club echó en falta gol en la primera parte ante el Málaga. Sin embargo, supo reaccionar después (2-0). Y aunque tampoco hubo goles frente al Villarreal, el equipo acabó empatando (2-2). 

Además, la aportación de Ademola Lookman, la resiliencia de Álex Baena, la garra de Giuliano Simeone y la motivación del grupo permiten al Atlético mantener sus aspiraciones. La ausencia de Álvarez, ya notada y comentada por toda la plantilla desde mediados de agosto, está siendo suplida por los jugadores sobre el césped.

Una situación lamentable, ya que el técnico argentino no ha dejado de recordar a la prensa que quiere "construir un equipo a su alrededor, porque es (su) mejor jugador en ataque". Pero la hostilidad que los aficionados colchoneros han mostrado hacia el delantero es evidente. Su temporada se presenta aún más complicada y cuesta arriba.

Álvarez tampoco estará disponible ante el Sevilla este sábado. El Atlético se las arreglará sin él. Su aportación sigue siendo deseada y facilitaría mucho las cosas en los próximos compromisos. Pero si finalmente permanece en el club y en una actitud de oposición, la temporada será especialmente larga para él.