Vonn entrena sin problemas con el cruzado roto: "Estoy aquí y sonriendo"

Vonn, en pleno entrenamiento
Vonn, en pleno entrenamientoREUTERS/Aleksandra Szmigiel

La estrella estadounidense Lindsey Vonn (41), gravemente lesionada hace una semana en su rodilla izquierda, pudo terminar este viernes en Cortina d'Ampezzo su primer entrenamiento oficial previo al descenso del domingo en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina.

Vonn estaba llamada a ser la gran sensación de esta edición, pero sus opciones reales son ahora una incógnita por su violenta caída del pasado viernes en Suiza, donde se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y sufrió daños en un menisco, aunque ella insiste en su intención de participar en Italia en los que serán sus quintos Juegos Olímpicos.

Con el dorsal N.10, la campeona olímpica del descenso de Vancouver 2010 pareció relativamente prudente en la pista Olimpia de Cortina y, terminó con el 11º mejor crono, a un segundo y 39 centésimas de la mejor, su compatriota Jacqueline Wiles.

A su paso junto a los periodistas, Lindsey respondió un "sí" con una sonrisa cuando fue preguntada si estaba bien.

"Ha sido inteligente"

Su entrenador, el exesquiador noruego Aksel Lund Svindal, disculpó a Vonn: "Quería ir rápido a recibir cuidados y examinar su rodilla".

"Ha sido inteligente hoy, sin asumir muchos riesgos. Todo pareció simétrico, no vi diferencias entre las curvas a la derecha y a la izquierda. La vi solo unos instantes, pero estaba bien. Me dijo incluso 'He cometido un error' y eso lo veo positivo, que me hable de su esquí y no de su rodilla", sonrió este doble campeón olímpico.

Antes del entrenamiento, L. Vonn había publicado un mensaje en Instagram, con una fotografía donde se le veía radiante: "Nada me hace más feliz. Nadie hubiera creído verme aquí... ¡pero lo he logrado! Estoy aquí y sonriendo. Solo yo sé lo feliz que estoy. No voy a desperdiciar esta oportunidad".

El jueves, el primer entrenamiento oficial del descenso femenino había quedado cancelado por motivos meteorológicos y la sesión de este viernes estuvo largo tiempo interrumpida por la niebla.

Vonn parece decidida a participar en estos Juegos Olímpicos, como ya dejó claro el martes en una conferencia de prensa.

Apodada 'Speed Queen', su historia centra las miradas de los aficionados, deseosos de saber si podrá conseguir una medalla que sería épica.

La esquiadora de Minnesota había regresado a la competición hace un año, saliendo de su retirada, con la intención de estar en estos Juegos Olímpicos y en Cortina, una de sus pistas favoritas, donde se impuso en 12 ocasiones durante su carrera en la Copa del Mundo.

Lindsey se había retirado en 2019, cansada de sus problemas recurrentes con las lesiones y especialmente por los dolores en su rodilla derecha, que reemplazó después parcialmente por una prótesis de titanio.

Brignone, "no al 100%"

Esta temporada disputó nueve carreras, ganó dos y nunca bajó del podio salvo en el Super G de St Moritz (cuarta) y en Crans Montana, el lugar de su caída, donde tuvo que abandonar.

Además del descenso del domingo, Vonn tendría previsto competir en estos Juegos en la combinada por equipos del martes y en el Super G del jueves de la próxima semana.

El otro foco de atención de este entrenamiento era la local Federica Brignone, lesionada de gravedad el pasado abril y que no retomó la competición hasta hace dos semanas.

Después de su descenso de entrenamiento, Brignone admitió no estar "al 100%" y sentir todavía "un gran dolor" en su pierna izquierda, donde sufrió una doble fractura tibia-peroné.