Slay, de 35 años, comunicó su decisión a través de las redes sociales: "El fútbol americano fue mi paz, mi alegría, mi todo", expresó.
El veterano inició su carrera en la temporada 2013, cuando los Detroit Lions lo eligieron en la segunda ronda del Draft de la NFL de ese mismo año. Allí disputó sus primeras siete temporadas como profesional.
En la 2017, Slay firmó una campaña histórica, liderando la liga tanto en intercepciones (8) como en pases defendidos (26), lo que le valió ser incluido por primera y única vez en el Primer Equipo All-Pro. Tras su etapa en Detroit, Slay pasó a los Philadelphia Eagles durante cinco años, donde finalmente se proclamó campeón de la Super Bowl en la 2025, en la que fue su última temporada con el equipo.
Después de conquistar la Super Bowl con los Eagles, Slay se incorporó a los Pittsburgh Steelers como agente libre, donde disputó solo 10 partidos (nueve como titular), la cifra más baja de su carrera. Hasta entonces, nunca había jugado menos de 12 encuentros en una temporada, lo que también lo convirtió en uno de los esquineros más resistentes de su generación.
Los 163 desvíos de pase y 148 yardas de retorno de fumble de Slay son las cifras más altas logradas por cualquier jugador defensivo desde la 2013.
Ha cerrado su carrera con 655 placajes, 28 intercepciones, 17 placajes para pérdida, cinco touchdowns defensivos, dos balones forzados y un sack en 187 partidos (176 como titular).
