Brasil disfrutó de uno de los mejores partidos de fútbol americano en lo que llevamos de curso con el agónico triunfo (31-34) de los Baltimore Ravens sobre los Dallas Cowboys por medio de un gol de campo de 27 yardas de Tyler Loop cuando el crono marcaba cero segundos.
Antes de esa patada que encendió el Maracaná, los aficionados de Río de Janeiro recibieron grandes dosis de emoción y espectáculo de la mano de un duelo que tuvo nada menos que 65 puntos entre los dos equipos. Nada mal para el estreno del templo carioca del deporte rey con el ovoide.
La contienda estuve repleta de alternativas y únicamente un desempeño algo más flojo de los del estado de la estrella solitaria en el segundo cuarto (3-10) pudo determinar que el éxito se decantara del lado de los chicos dirigidos por Jesse Minter.
Curiosamente, los Cowboys estuvieron mejor que sus rivales en todas las estadísticas importantes, con 415 yardas totales por 378 (267 y 186 por aire); 27 primeros downs por 23; o sus 71 jugadas por las 58 de Baltimore. Sin embargo, el cuadro de Maryland supo ser más decisivo en los momentos clave.
Con un Lamar Jackson algo apagado, pero muy preciso (186 yardas lanzadas, dos touchdowns y rating de 136,7), Derrick Henry se echó el equipo a las espaldas con una sensacional actuación de 89 yardas terrestres y dos anotaciones.
