El encuentro se disputará este sábado desde las 21 horas locales (2:00 horas CET) en el estadio Monumental, pero Burkina Faso recién pudo emprender el viaje desde Casablanca durante la madrugada argentina, después de varias horas de incertidumbre. El vuelo partió con alrededor de cinco horas de demora y el arribo está previsto para pocas horas antes del comienzo del partido.
¿Qué pasó con Burkina Faso?
El problema comenzó cuando el vuelo chárter que debía trasladar a la delegación hacia Argentina fue cancelado de manera inesperada.
La Federación de Fútbol de Burkina Faso informó que la cancelación obligó a reorganizar el viaje y que tanto el Ministerio de Deportes como la Federación y la embajada del país en Marruecos trabajaron para encontrar una alternativa que permitiera llegar a Buenos Aires a tiempo.
Durante varias horas, incluso estuvo en duda la realización del amistoso. La delegación permaneció en Casablanca mientras se buscaba una solución logística.
A esto se sumaron diferencias vinculadas con las condiciones del viaje. Algunos reportes señalaron reclamos de los futbolistas por las condiciones del traslado y compensaciones asociadas al partido, aunque la Federación burkinesa atribuyó oficialmente el retraso a la cancelación del vuelo contratado.
Varias figuras decidieron no viajar
La consecuencia más importante del conflicto se produjo en la conformación del plantel.
El entrenador Amir Abdou tuvo que afrontar el viaje sin varios de los futbolistas que estaban inicialmente convocados. La propia Federación confirmó que algunos jugadores importantes no estarán ante Argentina.
Para completar la delegación, fueron incorporados varios futbolistas de la selección sub-23 de Burkina Faso.
Estos jugadores tenían previsto disputar otro compromiso, pero ese partido fue cancelado y finalmente quedaron disponibles para viajar a Buenos Aires.
Por eso, la selección que enfrentará a Argentina tendrá una composición muy diferente a la que estaba prevista originalmente: una combinación entre jugadores de la selección mayor y jóvenes de la sub-23.

Un viaje contra reloj
El horario del vuelo convirtió la previa en una situación todavía más particular.
Según los reportes publicados durante la mañana, el avión despegó desde Casablanca con destino a Buenos Aires durante la madrugada argentina y tiene previsto aterrizar alrededor de las 15:20 horas locales, apenas unas horas antes del comienzo del partido.
Eso dejará a la delegación con muy poco margen entre el aterrizaje, el traslado al hotel, la preparación y la llegada al Monumental.
La Federación de Burkina Faso, sin embargo, confirmó que el equipo viajaría y que disputará el encuentro frente a la Argentina.
"Para esta confrontación, el entrenador nacional Amir Abdou tendrá que contar con varios jugadores clave ausentes del viaje", señaló la Federación, que también destacó la incorporación de jóvenes futbolistas para completar el plantel.
Argentina jugará ante un rival completamente diferente al previsto
Para Lionel Scaloni, el escenario también modifica el contexto del amistoso.
Argentina llega después de golear 4-0 a Bolivia en Córdoba y afrontará ante Burkina Faso el segundo partido de esta ventana internacional. La AFA mantiene oficialmente el encuentro programado para las 21 en el Monumental.
El partido había sido pensado como una prueba ante una selección africana de mayores, pero los problemas que atravesó Burkina Faso hicieron que el equipo llegue con numerosas bajas y varios futbolistas jóvenes.
Esto también limita las conclusiones que puedan extraerse del resultado. El nivel y la experiencia del rival serán distintos de los que probablemente se esperaban cuando se acordó el amistoso.
El partido finalmente se juega
Después de varias horas de incertidumbre, Burkina Faso consiguió resolver su traslado y emprendió viaje hacia Buenos Aires. El amistoso, por lo tanto, se mantiene en pie:
Sábado 3 de octubre, 21:00
Estadio Monumental
La Selección Argentina buscará continuar su preparación después del triunfo ante Bolivia, mientras que Burkina Faso afrontará un partido para el que debió reconstruir su plantel prácticamente sobre la marcha.
La situación dejó una de las previas más particulares de la fecha FIFA: un seleccionado que permaneció varado en Marruecos, un vuelo que finalmente partió con horas de demora y un plantel que tuvo que recurrir a jugadores sub-23 para poder presentarse en Buenos Aires.
