Pero lo que es más importante para él, desde 2023 ha ganado con la selección nacional la Nations League, la Eurocopa de Alemania 2024 y el Mundial de Norteamérica 2026. Es uno de los siete jugadores de la historia que cuenta en sus vitrinas con un Campeonato del Mundo, una Champions League, un campeonato continental de selecciones y un Balón de Oro.
Si bien es cierto que España, a diferencia de otras selecciones, basa su enorme potencial en el colectivo, la figura de Rodrigo Hernández (30) se ha agigantado a medida que avanzaba el campeonato. Especialmente, desde cuartos de final cuando ha contado con Fabián a su lado.
El madrileño barre, recupera, distribuye el juego y genera peligro como muy pocos futbolistas. Y lo que es más importante, apenas se equivoca. Ahí están los datos: 650 pases en todo el Mundial, récord absoluto y un porcentaje de acierto del 93%.
Rodri ha conseguido que en un mundo en el que el reconocimiento individual se lo llevan los delanteros en base a las estadísticas relacionadas con goles y asistencias, los grandes organismos se hayan centrado en un mediocentro descomunal. En 2026 ha hecho méritos más que sobrados para llevarse su segundo Balón de Oro, brillando en la competición más importante que existe.
El del Manchester City se ha convertido en el quinto capitán de España que levanta un título tras Ferran Olivella (Eurocopa 1964), Iker Casillas (Eurocopa 2008, Mundial 2010 y Eurocopa 2012), Jordi Alba (Nations League 2023) y Álvaro Morata (Eurocopa 2024).
Desde la grave lesión de rodilla que sufrió el 22 de septiembre de 2024, Rodri no había disputado ningún partido completo con la selección hasta que empezó el Mundial, lo que pone más aún en valor su regreso a la élite en el momento adecuado.
La comparativa con la selección de 2010
Se ha hablado mucho sobre la comparativa entre la selección que ganó el Mundial de Sudáfrica 2010 y la que acaba de conquistar el mundo en Estados Unidos en 2026. Y lo cierto es que es prácticamente imposible quedarse con una. Las dos forman parte con letras de oro de la historia del fútbol español.
Sin embargo, sí que es cierto que la primera generación era más mediática. El hecho de que la base de aquella selección fuera el Barcelona (Piqué, Puyol, Busquets, Xavi, Iniesta, Pedro y Víctor Valdés o incluso Cesc y David Villa, que recalarían más tarde en el club) y el Real Madrid (Iker Casillas, Sergio Ramos, Xabi Alonso o Arbeloa) provocaba que los jugadores tuvieran más nombre y reconocimiento fuera del campo. Además, de los Pepe Reina o Fernando Torres que también eran jugadores conocidos para el gran público. En el terreno de juego, que es lo único que cuenta, hicieron historia y crearon un imperio de 2008 a 2012.

El equipo actual, más allá de Lamine Yamal o quizás Cucurella, no tiene jugadores que aparezcan habitualmente en anuncios o que tengan una resonancia mediática extraordinaria pese a que Cubarsí, Pedri, Gavi, Dani Olmo o Ferran Torres (también Joan García y Eric García) jueguen en el Barcelona o de que un gran lateral como Marcos Llorente haya trascendido las páginas de los deportes.
Fabián, el complemento perfecto
Pero en el verde, la calidad que tienen los anteriormente mencionados es descomunal. Y aquí es donde entra en juego Rodri y, por qué no decirlo Fabián. Estamos hablando de los dos mejores mediocentros del mundo, sin lugar a dudas.
El primero apenas ha jugado tres temporadas en LaLiga, dos en el Villarreal y una en el Atlético de Madrid (estuvo una más en la élite con el Submarino en la 2015-2016 pero apenas disputó tres partidos) por lo que los siete últimos años ha jugado fuera de nuestras fronteras.
El segundo, es otro de esos jugadores infravalorados que siempre responde en el césped. Apenas ha jugado dos temporadas en Primera con el Betis (en la 2016-2017 participó en cuatro encuentros y se fue cedido al Elche que estaba en Segunda). El ‘8’ lleva ocho años en el extranjero, cuatro en Italia (en el Nápoles) y otros cuatro en Francia (en el Paris Saint-Germain).
Puede que tanto Rodri como Fabián no estuviesen en el radar del aficionado medio, pero ambos salieron de España para triunfar. El madrileño ganó la primera Champions del Manchester City marcando el gol de la victoria en 2023, mientras que el sevillano levantó la primera del PSG en 2025 y repitió en 2026, por no hablar de su gran paso por el Nápoles.
Lo cierto es que con España no pasan inadvertidos y encandilan a todo el país cada vez que se enfundan la elástica nacional. No hay más que ver que jugadores que en cualquier otra selección serían titulares como Zubimendi, Pedri o Mikel Merino, con el equipo nacional no son indiscutibles.
Rodri tiene tres títulos con la absoluta además de un Europeo sub 19, mientras que Fabián también cuenta en su palmarés con Liga de las Naciones, Eurocopa y Mundial además de un Europeo sub 21. El sevillano no conoce la derrota en sus 50 partidos como internacional.
Todos estos títulos, en el párrafo de arriba mencionados, han llegado con el mismo seleccionador en el banquillo. Luis de la Fuente les conoce desde que eran pequeños, les hizo campeones en categorías inferiores y ahora ha construido un equipo de época en la selección absoluta. No se habla lo suficiente de la influencia que está teniendo el riojano en la segunda edad de oro del fútbol español.
David Olivares es Senior Editor en Flashscore, especializado en fútbol, baloncesto y balonmano, y cubre a cualquier deportista español que destaque en la escena internacional.

