Sin embargo, Josep Martínez (28) resurgió y sostuvo a su equipo. Especialmente destacada fue su parada ante el disparo de Bellingham a quemarropa, después de una jugada sublime de Brahim.
Antes, había evitado el tercero, precisamente ante el malagueño y, antes del descanso, en un doble paradón ante Mbappé, que se fue en velocidad y frente a Bellingham que cazó el rechace y vio cómo el español hacía una intervención de película.
Redención pese a la derrota
Sus grandes intervenciones no sirvieron para que el Madrid sacara nada positivo del Bernabéu pero al menos pudo dejar una buena imagen en un estadio mítico después de haber salido en la foto en el segundo gol blanco.
