Se necesitaba una remontada como la que lograron ante Paris Saint-Germain en el 2017. Aunque parecía complicado, Barça podía confiar en que había ganado todos sus partidos en casa en la temporada 2025-2026 y, solo en el año natural, había sumado cinco victorias por al menos tres goles de diferencia.
Arranque fulgurante del Barça
Si el Atleti quería volver a una final por primera vez desde la épica victoria ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu en el 2013, iba a tener que sudar cada balón.
Como era de esperar, los locales salieron con todo y generaron dos ocasiones en los primeros dos minutos.
En el primer cuarto de hora sumaron tres oportunidades más y el 71% de posesión colectiva hizo que los visitantes apenas salieran de su propio campo.
Sin duda, Julian Alvarez parecía perdido en la delantera del Atleti y apenas tocó el balón en ese inicio frenético.
Exhibición sensacional de Lamine
Todos los pesos pesados del Barça estuvieron enchufados desde el primer minuto, con Lamine Yamal mostrando una inusual fortaleza física en una actuación sobresaliente.
Participó en 23 duelos, de los cuales ganó 14, además de completar 18 regates, 11 toques en el área rival y 104 intervenciones totales. Fue uno de los cinco jugadores del Barça que superaron el centenar de toques esa noche.
Pese a ese dominio abrumador, los catalanes siempre temieron un balón a la espalda, ya que la línea defensiva se situaba muy adelantada, dificultando la creatividad de los rojiblancos.
El disparo a puerta de Antoine Griezmann —el primero del Atleti— en el minuto 27, silenció el Camp Nou y demostró lo ajustado que estaba el partido.
Bernal calma los nervios
El miedo se disipó rápidamente gracias al sencillo remate de Marc Bernal tras un centro de Lamine, solo dos minutos después.
El Atleti no había ganado ninguno de sus últimos nueve partidos de Copa del Rey tras encajar el primer gol, desde su triunfo ante el Reus Deportiu el 1 de diciembre de 2015. Por su parte, el Barça había ganado tres encuentros en la competición este año tras marcar primero, así que la cuestión era si los de Flick lograrían los goles necesarios para avanzar.
El dominio del balón continuó, con varios jugadores superando el 90% de acierto en pases.
La ocasión fallada por Ademola Lookman en el descuento fue castigada de inmediato: Pedri fue derribado por Marc Pubill en el área y Raphinha transformó el penalti con el último toque de la primera parte.
Dos abajo, faltan dos.
El Atleti sale a pelear
Si la actitud más positiva del Atleti al inicio de la segunda parte pretendía hacer retroceder al Barça, el efecto fue justo el contrario.
Tras el intento de Álvarez en el minuto 48, los locales respondieron con tres ocasiones más y el número de córners aumentaba con cada ataque.

Tres de los cuatro defensas del Barça —Pau Cubarsi, Gerard Martin y Joao Cancelo— alcanzaron dobles dígitos en entradas al último tercio (23, 21 y 13 respectivamente), encontrando a sus compañeros con facilidad. Pedri, elegido Jugador Flashscore del Partido, también brilló con 26 entradas al último tercio. El Atleti no encontraba salida.
Diego Simeone reaccionó con un doble cambio justo antes de la hora de partido, que tuvo un efecto fugaz: Alexander Sorloth salió y tuvo una ocasión bloqueada de inmediato, mientras que el disparo de Nahuel Molina se marchó desviado.
Tres abajo, falta uno
En el décimo córner del Barça, el balón volvió a Cancelo, que asistió a Bernal para que anotara el tercero con una volea, cuando aún quedaban 20 minutos por jugar.
Con los locales manteniendo el 71% de posesión, iban a ser los 20 minutos más largos que los rojiblancos habían vivido en mucho tiempo.
Los catalanes dispusieron de cuatro ocasiones más, pero se quedaron cortos al final. Simeone debe agradecer el esfuerzo defensivo de todo su equipo, especialmente el de Marcos Llorente.
El español logró un 100% de acierto en entradas durante el partido y su capacidad física para frenar los ataques del Barça fue clave para que el equipo de Hansi Flick no pudiera culminar la remontada.
Noche del Atleti, pero el Barça puede estar orgulloso
Cuando tu portero —Juan Musso— realiza seis paradas, sabes que la noche está de tu lado.
El Barça, al menos, puede marcharse con la cabeza alta y despedirse de la competición que conquistó la temporada pasada.
Al repasar el partido y ver que dominaron prácticamente todos los aspectos del juego, poco más pudieron hacer, aunque eso sirva de poco consuelo.
Repasa el partido en Flashscore.

