Centro de datos del Deportivo de La Coruña-Atlético de Madrid
Los octavos de final de la Copa del Rey designaron un clásico de Primera División en Riazor. Deportivo y Atlético de Madrid se midieron en un momento valle de la temporada.
El conjunto gallego afrontó el duelo sin Yeremay, uno de sus jugadores estandarte, una ausencia que se explica en parte por no haber ganado ninguno de sus últimos tres partidos y por la decisión de Hidalgo de priorizar el torneo liguero. El Dépor por ocupa el quinto puesto y se encuentra inmerso en la lucha por el ascenso a LaLiga.
Los rojiblancos llegaban tras un pinchazo en Anoeta y la eliminación en la Supercopa a manos del Real Madrid. Simeone alineó a muchos habituales en el once inicial, con Julián Álvarez como referencia en punta.
Dos postes frenan a los de Simeone
La primera la firmó Julián a pase de Griezmann. Que el remate de cabeza acabara en las manos de Parreño de forma sencilla plasmó bien el momento del argentino. Sin oposición, desaprovechó el caramelo del hoy capitán atlético, pero dejó el primer aviso a los coruñeses.
El Dépor aguantó los primeros minutos el agobio visitante y volvió a salvarse del tanto tras otra buena jugada rojiblanca. Julián encontró a Baena, el de Roquetas dejó solo a Ruggeri y el lateral, con la diestra, remató con mucha clase. Solo el poste evitó el tanto del italiano.
Hubo cambios en la actitud deportivista. Asimiló bien los golpes y se lanzó al ataque, forzando al Atleti a dar un paso atrás.
Sin embargo, no probó a Musso hasta que los de Simeone recuperaron la trinchera perdida. Con el Atleti confiado, Mella entró por la derecha y colgó un centro medido al corazón del área. Herrera atacó el balón y Musso solventó el susto con una parada a bocajarro.
Ese contratiempo despertó a los madrileños, que cercaron la portería local durante el tramo final de la primera mitad.
Julián probó de vaselina, Griezmann reventó el larguero y Llorente mandó un balón por encima del travesaño en los últimos intentos por marcharse por delante al descanso.
El Dépor se defendió como gato panza arriba para salvar el empate en un momento crucial.

Griezmann vale la clasificación
La intensidad en los primeros compases de la segunda manga la pusieron los blanquiazules. Estuvieron cerca de marcar tras un barullo en el área contraria.
Ese arreón inicial fue perdiendo fuerza y, como ya ocurriera en la primera parte, el Atleti recuperó terreno.
Sin embargo, el dominio no se traducía en claridad, y el Cholo decidió mover el árbol para agitar las espesas actuaciones de la Araña, Baena y Molina. Barrios, Sorloth y Almada saltaron al verde y, con ellos, llegó el cambio de guion. Cardoso, omnipresente en la medular, rompió líneas hasta provocar una falta al borde del área.
Era perfecta para Griezmann: centrada, para un zurdo y a una distancia idónea. El galo no falló y colocó el balón en la escuadra, lejos del alcance de un Parreño que solo pudo hacer la estatua.
El cuadro visitante cedió metros tras el gol, pero se mostró sólido atrás. Yeremay y Luismi entraron con la misión de desequilibrar a una zaga cansada.
El Dépor se acercó por mediación de Noubi, que conectó un córner tenso, pero no logró dirigirlo entre los tres palos.
Los capitalinos afrontaron los últimos minutos con los nervios de quien defiende una renta demasiado corta, aunque con la seguridad de estar muy cerrados atrás, hasta el punto de que Musso tuvo menos trabajo que en el inicio del encuentro.
Finalmente, Griezmann y su calidad fueron suficientes para certificar la clasificación colchonera hacia los cuartos de final de la Copa del Rey.

Jugador Flashscore del partido: Griezmann (Atlético de Madrid).
