La resistencia txuri-urdin supera a un Alavés que se desmorona en Mendizorroza (2-3)

Oyarzabal, celebrando el empate
Oyarzabal, celebrando el empateADRIAN RUIZ HIERRO / EPA / Profimedia

De la sentencia a la remontada: un penalti fallado por Toni Martínez dio pie al arreón visitante, que acabó certificando el billete a las semifinales para el equipo de Matarazzo.

Centro de datos del Alavés-Real Sociedad

Los cuartos de final de la Copa del Rey depararon un derbi vasco cargado de ilusión y esperanza. El Alavés, con el recuerdo de 2017 aún en la memoria; la Real Sociedad, con el penalti transformado por Oyarzabal ante el Athletic en 2021 todavía en la retina.

Mendizorroza fue el escenario del duelo entre El Glorioso y los txuri-urdin. Coudet, a un paso de hacer historia como babazorro, y Matarazzo, al borde de dejar huella en San Sebastián nada más aterrizar en el club donostiarra.

Mañas volvió a formar parte del 11 del equipo inicial. Matarazzo apostó por Aihen Muñoz por detrás de Sergio Gómez.

Jonny prende la mecha y desata Mendizorroza

Como era de esperar por el hecho de actuar en casa, el Alavés fue valiente desde el primer minuto. Intentó sorprender a una Real Sociedad que, de inicio, se mostró muy atenta.

De hecho, fue Guedes el primero en intentar herir. El luso, cargado de confianza, armó un disparo muy suyo desde la frontal, pero el balón se marchó al lateral de la red.

Sin embargo, el plan de los vitorianos no varió ni un centímetro. Masticaron la posesión y encontraron el punto débil de la zaga visitante. Un gran desmarque de Calebe estiró y despistó a la línea defensiva para que Jonny Otto viera a la perfección el movimiento de Denis Suárez. Sin Aihen a la vista, el '4' babazorro tuvo todo el tiempo del mundo para pensar, cedió a Mañas en la frontal y este descargó a las mil maravillas hacia Rebbach. El argelino, sin demasiada oposición, batió a Remiro para abrir la lata.

Los de Matarazzo, a pesar del gol encajado, siguieron muy metidos en el partido, quizá porque Toni Martínez no acertó a rematar la faena cinco minutos después del tanto.

Oyarzabal estuvo a punto de cazar un centro muy peligroso de Brais Méndez, una acción que sirvió de aperitivo del córner que nació de esa misma jugada.

El gallego botó el saque de esquina, que no encontró rematador, pero acabó en las botas de Guedes, de nuevo en la luna del área. Con inteligencia, filtró para el capitán, escorado ligeramente a la izquierda. Oyarzabal no dudó: fusiló a Raúl Fernández y firmó el empate con un disparo cruzado al cuarto de hora. Vuelta a la igualada y la Real Sociedad mostró los colmillos, últimamente muy afilados.

Ese pequeño empujón anímico que suelen dar los goles tampoco supuso demasiado para la Real Sociedad, sobre todo porque los alavesistas no le dieron la espalda al choque.

Soler, para los visitantes, y después Calebe, para los anfitriones, añadieron pimienta y ocasiones a un primer tiempo ya bien sazonado.

Pero la cosa no quedó ahí. Más picante se añadió al plato cuando Jonny, de nuevo, identificó a la perfección el espacio a atacar. El veterano lateral derecho se anticipó a Turrientes, que entró como un miura desbocado y se lo llevó torpemente por delante: penalti claro a favor del Alavés. Toni Martínez, con tablas, engañó a Remiro desde los 11 metros y volvió a adelantar al conjunto albiazul.

Por los costados continuó sufriendo la Real Sociedad. Aihen no encontraba a Jonny y Parada rozó el tercero con un disparo lejano. Calebe convirtió a Remiro en el salvador y al conjunto donostiarra le vino de maravilla la llegada del descanso.

Estadísticas del partido
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Matarazzo remonta a Coudet

El inicio del segundo tiempo fue bastante menos arrollador que el del arranque del partido. Guedes, sin embargo, siguió a lo suyo, buscando el empate. Raúl Fernández apareció en escena con una buena parada, resarciéndose del 1-1 y manteniendo a los suyos en ventaja.

La apatía provocó cambios: Matarazzo, más necesitado, movió el árbol dando entrada a Sucic y Odriozola.

El cuadro donostiarra no mejoró, ya que la inquietud que generaba en los locales era nula.

De las desatenciones se aprovechó Toni Martínez, que recogió solo un balón en tres cuartos de campo para plantarse mano a mano. Su carrera fue defectuosa: acabó trastabillándose y Caleta-Car le rebañó el cuero. Las quejas del delantero tras la acción hicieron efecto: el árbitro revisó en el VAR y confirmó que el croata había descamisado claramente al punta.

Toni Martínez dispuso de otro penalti para completar su doblete, pero Remiro, esta vez sí, acertó y detuvo el disparo.

El canguelo se apoderó de Vitoria y los de San Sebastián dieron un paso hacia adelante.

Un centro lateral pudo acabar en drama para el Alavés. Un defensor remató hacia su propia portería y se topó con el palo; en el rechace, tanto Raúl Fernández como Pacheco tuvieron que tirar de reflejos para evitar el empate.

El árbol realista volvió a ser agitado y esta vez comenzaron a caer los frutos. Primero, de las botas de Guedes, que al fin encontró su golito a pase de Turrientes y colocó el 2-2 con una definición magnífica.

Cuatro minutos después, Sucic dejó solo a Oskarsson, recién ingresado, que superó a Raúl para completar la remontada. No sin las quejas de los locales, que recriminaron al árbitro una supuesta intromisión decisiva en la jugada por meterse en medio.

El Alavés tiró de orgullo para morir en el área rival, pero no tuvo suficiente acierto para colocar el empate y forzar la prórroga.

Un año más, los txuri-urdines alcanzaron las semifinales del torneo del KO.

Notas del Alavés-Real Sociedad
Notas del Alavés-Real SociedadFlashscore

Jugador Flashscore del partido: Guedes (Real Sociedad).