Alianza Lima perdonó y perdió ante 2 de Mayo en su debut en la Libertadores (1-0)

Alianza Lima perdonó y perdió ante 2 de Mayo en su debut en la Libertadores
Alianza Lima perdonó y perdió ante 2 de Mayo en su debut en la Libertadores Focouy / Photosport vía AFP

Alianza cayó por detalles en Paraguay y ahora debe resolver la serie en Matute para seguir con vida en la Libertadores.

En Pedro Juan Caballero, una ciudad que late fútbol incluso entre semana, Alianza Lima volvió a tropezar con una historia que ya conoce: perder por detalles en la Copa Libertadores. El 1-0 frente a 2 de Mayo, en el duelo de ida de la Fase 1, deja a los íntimos en una situación incómoda, pero no definitiva. La llave se resolverá el próximo miércoles en Matute, donde el equipo de Pablo Guede tendrá que sostenerse con lo que mejor construyó desde que llegó: intensidad, rebeldía y una idea que funciona… cuando los músculos no se rompen y el plan no se desordena.

El inicio del partido fue un pequeño espejismo de lo que Alianza pretendía ser. A los 2 minutos, Gaspar Gentile tuvo una de esas jugadas que cambian guiones: remate cruzado, dirección correcta, mala fortuna. La pelota se fue por poco. Era el aviso de un equipo que quería imponer ritmo desde temprano. Pero 2 de Mayo respondió a los 5 minutos con un intento de Elías Alfonso, y el duelo, más que un ida y vuelta, parecía un pulso entre el que resistía mejor el vértigo.

A los 7, Alan Gómez tuvo una ocasión clara para el local, pero falló en la definición. Alianza respondió con un remate de Gentile que obligó a Ángel Martínez a una gran atajada. El juego estaba abierto, sin cálculo, con los dos equipos interpretando la necesidad de gol como un mandato más emocional que táctico. En ese terreno, la Copa siempre premia al que se equivoca menos, no necesariamente al que propone más.

Gómez volvió a perdonar a los 20 minutos, otra vez sin puntería. Gentile, el más incisivo de Alianza, estuvo cerca a los 22, pero su disparo chocó en Federico Girotti y se elevó demasiado. Piero Cari también probó desde la frontal sobre los 29, encontrando nuevamente la respuesta segura del arquero local. El primer tiempo cerró con una intervención clave de Guillermo Viscarra ante Rodrigo Ruiz Díaz, una atajada que mantuvo con vida a un Alianza que aún sostenía estructura, orden y ambición.

El segundo tiempo fue otra historia. El ritmo se trabó, el partido se volvió más físico, más áspero, más de Copa. Y Alianza, que suele sentirse cómodo cuando puede correr, naufragó cuando tuvo que pensar. Ingresaron Eryc Castillo, Jairo Vélez, Alan Cantero y Paolo Guerrero, pero la mejora no llegó. Con el correr de los minutos, el equipo se fue quedando sin claridad… y sin jugadores sanos.

Las lesiones fueron un golpe invisible pero devastador. Cristian Carbajal salió sentido. Luego cayó Esteban Pavez, refuerzo recién llegado, en su debut no oficial. Guede tuvo que reorganizar piezas, lo que cambió la postura y desconectó al equipo de su idea inicial. La intensidad del primer tiempo se fue diluyendo como un vaso de agua en la arena.

El castigo llegó a los 84 minutos. Diego Acosta encontró un espacio, remató fuerte y superó a Viscarra. 2 de Mayo se quedó con el 1-0 y con la sensación de haber leído mejor el partido en el momento decisivo. Alianza, en cambio, pagó su única distracción grave de la noche.

El final dejó una frase que explica mucho: "Hicimos un buen partido, estuvimos muy enfocados en el primer tiempo… estos partidos se ganan y pierden por detalles", dijo Alan Cantero. Tiene razón. La Libertadores es una competencia que no admite minutos de desconexión. Alianza los tuvo, y pagó.

El miércoles, en Matute, la historia deberá escribirse de otra manera. Con un estadio lleno, con el peso emocional de la necesidad y con la obligación de demostrar que el proceso no se quiebra por una caída mínima. La serie está abierta. La pregunta es si Alianza está lista para abrirse camino.