El equipo de Claudio Úbeda quedó fuera de la Libertadores tras caer ante Universidad Católica en La Bombonera y ahora deberá disputar los playoffs de la Sudamericana para intentar meterse en octavos de final. Del otro lado, River ya aseguró su lugar tras terminar primero en su grupo.
El cruce entre ambos gigantes del fútbol argentino dependerá del sorteo que realizará la Conmebol este viernes al mediodía en Luque, Paraguay. Allí quedará definido el cuadro completo desde octavos de final en adelante y, por lo tanto, también las posibles rutas del Millonario y de Boca dentro del torneo.
Qué tiene que pasar para que haya Superclásico
El primer requisito es que el Xeneize supere su serie de playoffs ante O'Higgins de Chile. La ida se jugará en La Bombonera entre el 21 y el 23 de julio, mientras que la revancha será una semana después en territorio chileno.
Si el Xeneize logra avanzar, recién ahí podría darse un enfrentamiento con River en octavos, cuartos, semifinales o incluso en una hipotética final, dependiendo de cómo quede armado el cuadro.
River tendría ventaja de localía
Por haber sido uno de los mejores primeros de la fase de grupos, River definiría todas sus series como local, excepto frente a Botafogo, que terminó como el mejor equipo de esa instancia.
En caso de Superclásico, eso significa que la ida se jugaría en La Bombonera y la revancha en el Monumental.
El antecedente internacional en Sudamericana
La única vez que River y Boca se enfrentaron en la Copa Sudamericana fue en la edición 2014. En aquella semifinal, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo eliminó al Xeneize y luego terminó consagrándose campeón tras vencer a Atlético Nacional.
