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Lemarié, el futbolista 'youtuber' que se ha hecho profesional en Camboya

Antoine Lemarié posa con su nueva camiseta.
Antoine Lemarié posa con su nueva camiseta.TANG CHHIN SOTHY/AFP

Su caso es muy especial porque ha pasado de la irrelevancia en su país a firmar su primer contrato, lo que le permite entrar en una nueva dimensión.

Durante varios días, a finales de 2023, Antoine Lemarié apareció junto a las superestrellas Kylian Mbappé y Cristiano Ronaldo en el top diez de los jugadores más populares en la web de referencia Transfermarkt. "Estaba alucinando, es improbable", sonríe este joven de 27 años, que en Francia luchaba a nivel regional, a años luz del primer nivel.

En el anonimato de la liga camboyana, el centrocampista llama la atención gracias a su canal de YouTube, que ha experimentado un crecimiento sin precedentes en las últimas semanas.

Desde la COVID-10, Lemarié cuenta a sus miles de suscriptores su odisea en el mundo amateur, en busca de un club donde poder vivir de su pasión. De Finlandia a Australia, entre trabajos esporádicos y estadios campestres, muestra la cara oculta de un fútbol que los tópicos suelen asociar al bling-bling.

El año pasado, en Grecia, abandonó precipitadamente un pequeño club de tercera división sin cobrar, después de que un directivo amenazara con agredirle. Su caso, que provocó la reacción del sindicato mundial de jugadores (Fifpro), sirvió para recordar la brutalidad de un entorno en el que intermediarios sin escrúpulos pueden aprovecharse de la precaria situación de los jugadores abandonados a su suerte, lejos de casa.

Presión adicional

La pesadilla se ha convertido en sueño en Camboya, un pequeño país del sudeste asiático que intenta desarrollar su liga local, a pesar de contar con una de las selecciones nacionales más débiles del continente.

En diciembre, firmó por primera vez como futbolista a tiempo completo con los "Dragones Azules" del Boeung Ket FC, uno de los equipos de la Khmer League 1 con sede en la capital, Phnom Penh. Su contrato profesional, gracias al cual percibe unos miles de dólares al mes, se extiende hasta el final de la temporada e incluye un piso y una scooter pagados por el club.

"Mi vida ha cambiado por completo", afirma. Los aficionados galos se ponen en contacto con él para pedirle consejo, explica. El vídeo de su primer partido acumula más de 140.000 visitas, un récord para su canal. Este antiguo estudiante de periodismo dedica una media de diez horas a cada uno. Suelen durar quince minutos, y en ellos también aborda su descubrimiento de la cultura local.

Su presencia ha cambiado el día a día, con peticiones de camisetas extranjeras y exposición mediática. "Puede grabar, no me importa, promueve el fútbol camboyano", explica su entrenador, Hong Pheng. "Pero tiene que llevar al equipo a la victoria", insiste.

En una liga en la que el número de extranjeros está limitado a seis por equipo, Antoine siente que las expectativas son altas, lo que le lleva a acelerar su adaptación a pesar del calor. Ser profesional añade una presión suplementaria", admite.