"Voy a apurar todo lo que tenga. Pero no somos tontos ninguno aquí. Ahora mismo me veo contra el Villarreal, pero no pudo predecir el futuro. No sé lo que pasará de aquí al viernes. No me han destituido y sigo". El dueño de estas palabras es Manolo González (47), consciente de que un mal resultado en la Copa del Rey podría ya costarle el puesto que tanto le costó conseguir.
"Es responsabilidad mía y de los jugadores, no hay que buscar excusas", ha advertido también haciendo partícipe a la plantilla de que el mal inicio de temporada, que ha llevado al Espanyol a ser antepenúltimo con solo ocho puntos de 30 posibles, también es culpa suya. Pero en todo caso, sabe el técnico que el primero en caer si la dinámica no cambia es él. "Sé que la situación está como está y que la pérdida de crédito que he tenido es importante. Tengo que dejarme la piel".
Para evitar esa destitución, el Espanyol debe eliminar sin dudas al Sestao en esta primera ronda del torneo del ko. De ahí que no vaya a hacer probaturas porque está en juego mucho a nivel colectivo y personal. "Saldrá un once potente para poder pasar. No pienso hacer muchas rotaciones. Que el mismo error que me ha condenado en la Copa otras veces no vuelva a pasar", ha recordado.

