Centro de datos del Betis-Barcelona
Puedes llegar en tu mejor momento. Puedes jugar a tu mejor nivel. Puedes plantear el partido de la mejor manera. Pero no puedes frenar a Lamine Yamal. Es así de simple. Tiene el don de hipnotizar al balón, de controlar el tiempo, de ver el futuro. Un genio que hace lo que quiere y cuando quiere. Y donde quiere también. En Sevilla, ante un Betis que había conseguido incomodar al Barça en el inicio, Lamine recibió en tres cuartos, condujo, frenó en seco a la vez que se inventaba un regate inverosímil, se colocó en el vértice del área y envió la pelota a la escuadra sin mirar la portería. Como el que se toma un chocolate con churros para desayunar, el 10 culé se merendó a Álvaro Valles con ese golazo de talento indescriptible.

El 0-1 llegó cuando los catalanes estaban sin Gerard Martín, atendido en la banda, y fue el motor que les impulsó para monopolizar la posesión, neutralizando así a los jugones del Betis. Dale un balón a Ceballos, Lo Celso, Abde o Fornals y te harán un traje. Pero si se lo quitas, tocará sufrir. Y eso le pasó a los verdiblancos durante muchos minutos.
La efectividad
El fútbol tiene esto, que cuando todo parece en contra, en alguna acción aislada te puede aparecer un genio que te concede una oportunidad para rehacerte. Los de Pellegrini la aprovecharon de maravilla en su primer remate a puerta. Fue Fornals quien puso un centro al área con música que Valentín Gómez cabeceó a la red para colocar el 1-1.
Entre el éxtasis bético y la rabia blaugrana, el partido se convirtió en un toma y daca espectacular, con un ritmo endiablado, con una mentalidad ofensiva que hacía esperar más goles. Pudieron llegar, habilitado por un pase mágico de Lamine Yamal, en un mano a mano de Adeyemi que ganó Álvaro Valles; y en un remate de Bellerín que pedía pillar a contrapié a Joan García, pero que le salió muy centrado, facilitando el paradón del portero bajo palos.
Cuando sí se cantó esa nueva diana fue cuando Pedri bombeó un córner, Valles erró en la salida y Rodri cabeceó a puerta vacía. Era el minuto 40 y los de Flick volvían a sonreír con el 1-2.

La polémica
Al sacar de centro, el Betis se lanzó al ataque y tras varios rechaces, Lo Celso sacó a pasear su arte con una volea a la media vuelta que bien mereció pañuelos blancos en su honor. La lástima para él y para los suyos es que toda la jugada sería anulada por un antebrazo sacado a pasear por Cucho. La Cartuja se incendió contra De Burgos Bengoetxea tras revisar el vídeo, pero el colombiano sí tocó el balón ilegalmente. Con ese enfado de los locales se llegó al descanso con la promesa de rebelarse y volver a intentarlo.
30 segundos. Eso es lo que tardó el Barça tras la reanudación en avisar al rival con un centro de Adeyemi al que no llegó Gabriel Jesus porque el brasileño no tuvo fe suficiente y tardó en arrancar. Fue la primera de muchas. Enseguida Fermín obligó a Valles a dar lo mejor de sí. Cucho replicó haciéndolo todo bien menos el disparo.
Tres minutos de locura
Lejos de calmarse, todo se calentó mucho más. El césped, que podía estar mejor, pareció un volcán con lo que ocurrió entre el minuto 51 y el 54. A Gabriel Jesus le anularon un gol por fuera de juego, pero ni medio minuto tardó en volver a marcar para hacer el 1-3, esta vez de manera legal. En el siguiente ataque, Abde se tomó su particular revancha ante su exequipo firmando el 2-3 tras definir a la perfección ante Joan García.
Y mientras lo celebraba, a 50 metros se armó la mundial: Lamine Yamal y Facundo Bernal se enzarzaron y el árbitro lo solucionó con amarilla para el primero y roja para el segundo, que fue más intenso en su pelea, chocando su cabeza contra la del barcelonista.
Era el más difícil todavía para el Betis con más de media hora por delante. Y más que lo fue cuando, en otro balón aéreo, Cubarsí ganó la partida a Valles, que por arriba no las olió, y Eric García remató a placer el 2-4. Y aún había que jugar media hora más.
Sólo había que esperar a ver cuándo caía el fruto maduro del árbol porque el Barça, con hombres de refresco, con el regreso de Raphinha, quería seguir aumentando su media de 4,25 goles por partido. Y claro que lo hizo. Lo rozaron Gordon y Gabriel Jesus. Lo anotó Dani Olmo desde el balcón del área tras la enésima recuperación de los de Flick.
Ya no hubo más goles, y no fue por no intentarlo. La victoria fue la novena seguida en LaLiga, igualando el mejor inicio histórico, en poder del Real Madrid; y la 11ª en los 11 encuentros oficiales jugados. La única nota negativa, las lesiones de Gerard Martín y de su sustituto, Eric García, que les hizo jugar con uno menos la recta final del choque ante el Betis.

Jugador Flashscore del partido: Lamine Yamal (FC Barcelona).
