Tras resolver todo el papeleo, por fin el club verdiblanco ha podido ver las primeras actuaciones de esta magna obra adjudicada a la empresa Acciona, que ya se encargó en su día de la construcción de la Ciudad Deportiva Rafael Gordillo.
En este abril se excavará el terreno y se ejecutará el sistema de contención de tierras mediante muros pantalla para permitir la construcción de los niveles bajo rasante. En paralelo a estas actuaciones, se continuará con el desarrollo del proceso colaborativo para potenciar el diseño del nuevo recinto y optimizar plazos y costes.
Ya en la segunda fase se acometerán las obras de construcción de la nueva grada de Preferencia, las de mejora en las gradas ya existentes -Gol Norte, Fondo y Gol Sur-, el desarrollo del edificio anexo de uso terciario, aparcamientos subterráneos bajo la grada de Preferencia y del propio edificio anexo, así como la ejecución de la cubierta y la fachada vertical para el conjunto del estadio.
Una obra en un etorno urbano
La dificultad de este proyecto radica en que todos los trabajos se tienen que realizar teniendo en cuenta las condiciones de movilidad y la gestión del ruido para generar así el menor impacto posible en el barrio de Heliópolis.
"Con esta remodelación integral, el Real Betis pretende convertir al Estadio Benito Villamarín en un punto de referencia de la ciudad de Sevilla con un nuevo edificio icónico y, sobre todo, mejorar la experiencia y la comodidad de los aficionados con renovados accesos y servicios, gradas más verticales, nueva cubierta, tecnología moderna y amplias zonas de restauración", ha explicado la entidad de las 13 barras.
Mientras se desarrollan todos estos trabajos, cuya finalización está prevista para el 2 de mayo de 2028, el equipo seguirá jugando en La Cartuja.
