Pregunta: Usted acumula ocho años en diversas etapas en Girona, antes de la llegada de Míchel, ¿cómo vivió la transformación del club con el ascenso a Primera?
Respuesta: Con mucho orgullo, porque al final, y hace muchos años, mi primera temporada en el Girona fue cuando yo tenía 18, estábamos en Segunda B, y el club ciertamente no era ni mucho menos lo que es ahora.
Y te decía con orgullo por haber podido vivir en primera línea esta transformación, este crecimiento no sólo del equipo, llegando al máximo y al fútbol profesional de la Primera División, sino el crecimiento como club, como afición, que la masa social aquí en Girona creciera muchísimo. Y que por fin la gente nacida en Girona, los niños y las niñas estuvieran orgullosos de ser del Girona. Esto para alguien que ha nacido en la ciudad es muy gratificante.
P: Porque además fue actor importante en todo el proceso.
R: Sí, la verdad es que al final he vivido muchas cosas en el Girona, muchas buenas, pero también decepciones importantes. Tuve la suerte de estar en el equipo cuando por fin, por primera vez en su historia, llegamos a la Primera División. Y no con facilidades porque hubo muchos play-offs perdidos, tardes muy tristes en Montilivi…
Pero bueno, a base de no rendirse, a base de perseverar, de tener insistencia, pues lo conseguimos, y para mí son recuerdos inolvidables. Al final, yo, cuando era niño iba al campo a ver el equipo y siempre soñé con algún día poder representar y vestir la camiseta de Girona, algo que al final conseguí.
P: ¿Cómo se digiere como aficionado esta montaña rusa de emociones de los últimos años, pasando del ascenso a la Champions League y otra vez a Segunda?
R: Pues es muy difícil, porque el contraste es muy grande, seguramente el optar a jugar la Champions no era algo previsible, ni el más optimista podía imaginarse algo tan espectacular como quedar terceros de la Primera División española. Y después el contraste de, en poco tiempo, volver a bajar a la Segunda División, que tan exigente y complicada es, pues necesita su proceso de aceptación, es un poco un duelo que no curas en unos días sino que lo tienes que ir aceptando con el tiempo.
Al final el fútbol profesional es tan igualado y la línea es tan fina, que pasas de conseguir cosas tan grandes a perder la categoría con un desliz o una equivocación. Nadie se esperaba, con el equipo y la plantilla que tenía el Girona, no conseguir la permanencia. Ha sido complicado.
P: ¿Qué cree que representa la figura de Michel para la entidad, aunque fuera también el técnico de estas dos últimas campañas?
R: Muchos coincidiremos en que es el mejor entrenador en la historia del Girona. La mayoría de gente se quedará con el rendimiento que dio el equipo la temporada que quedó tercero en la clasificación; el llevarlo a la Champions, como te decía antes, ni el más optimista lo habría soñado. Pero yo también quiero resaltar que fue un entrenador, una persona, que, desde el primer momento que llegó a Girona, intentó empaparse de la cultura de aquí, conocer la historia del club, se atrevió con el catalán, y esto creo que es algo que gustó mucho. Y creo que la mayoría de gente lo idolatra y creo que se lo ganó a pulso.

"Es esencial que los entrenadores no traten a los clubes como una empresa que te contrata"
P: De eso iba a hablar, ¿cómo de importante es que un entrenador llegue con esa voluntad? Era frecuente escucharlo hablar catalán en las ruedas de prensa y estar muy integrado en el club, en la ciudad y en la comunidad.
R: Yo creo que es esencial que los entrenadores y los jugadores en este caso no traten a los clubes en los que juegan como una empresa que te contrata, sino porque el fútbol es algo especial, es diferente, hay muchos sentimientos, muchas emociones de la gente y creo que él desde el principio tuvo esta visión.
Como decías, sin prácticamente tener ninguna facilidad, ya intentaba hacer las ruedas de prensa en catalán y esto ya no creo que sea bueno para él, sino también para sus jugadores. Si ven que su líder, como es el entrenador en una plantilla, va por estos caminos, creo que ellos también pueden ver que es el adecuado. Y consiguió crear un vínculo en el equipo, una unión muy necesaria para conseguir grandes retos y grandes objetivos como se consiguieron en aquellos años.
P: ¿Cómo cree que le irá en el Ajax? Parece una cultura futbolística muy propicia para Míchel.
R: Al final siempre necesitas, tanto jugadores como entrenadores, tu tiempo de adaptación, tu proceso. También al idioma y puede haber dificultades. Pero creo que la filosofía encaja bastante con los ideales que Míchel ya demostró en sus equipos, aquí en España, y en el Girona sobradamente.
Y creo que al final tendrá rendimiento y el equipo jugara como él ha defendido siempre, sin importarle mucho el rival y siendo muy atrevido. Pero creo que, cuando uno tiene tal convencimiento, es más fácil que los jugadores crean en ti y que lleguen los resultados.
P: ¿Dónde cree que podría intentar estabilizarse el Girona? ¿Quizás regularmente estar en Primera?
R: Sí, yo creo que es lo que desearíamos todos. Evidentemente, hay que ser exigente y se puede ser ambicioso, pero siempre también tocando con los pies en el suelo, porque la competencia es altísima. Hay gigantes compitiendo en la Primera División y lo que nos hubiera gustado, y creo que se ha estado cerca de lograr, es el poder estabilizarse en la Primera División durante muchos años.
El no estar sufriendo por perder la categoría, y por momentos estar incluso más cerca de jugar competiciones europeas. Creo que el club ha dado pasos adelante para poder optar a eso, pero, al final, hay muchos condicionantes, hay muchos equipos que compiten por lo mismo que tú y ahora ha tocado vivir esta realidad. Volver a Segunda, que el Girona ya conoce y que al final tampoco es extraño para el club tener que convivir con esta categoría.
Por lo tanto, yo creo que no es fácil y hay que aceptarlo como te decía antes pero seguro que habrá opciones más pronto que tarde de volver a primera.
P: ¿En qué cree que ha cambiado la entidad al clasificarse para la Champions y tener esos buenos años?
R: Como decíamos al principio, ha habido una transformación muy grande y creo que, en lo que ha cambiado, es en que ahora hay una estabilidad económica, institucional, hay una solvencia importante, como para que un descenso, aunque es traumático y es duro, no haga tambalear los cimientos de la estructura.
Otra cosa que siempre destaco es lo que decía antes, ahora hay una masa social importante en Girona, y se ha visto en este inicio de temporada en segunda que Montilivi sigue presentando muy buenas entradas. Eso se ha conseguido a lo largo de este tiempo, con resultados, con temporadas muy buenas que han enganchado a la gente de Girona y que ahora muchos estamos orgullosos del club, ya sea de Primera o de Segunda división, y se sigue apoyando al equipo.
P: ¿Qué cree que ha significado a nivel del club para Girona el City Group?
R: Yo estaba en el club cuando llegó y la inestabilidad era importante, y creo que dio este empuje, esta tranquilidad para que los jugadores y el cuerpo técnico nos centráramos en lo que era el fútbol. En entrenar, en competir y no en estar pendientes de si el club estaba más frágil en temas institucionales, o económicos.
Por lo tanto, dio esta capacidad de solvencia que se ha mantenido a lo largo del tiempo. No ha sido flor de un día, como ha pasado en otros clubes, en los que aparecen empresas potentes de fuera y que sólo están durante un período. Ellos siempre han dicho que era un proyecto a largo plazo y de momento así se está demostrando.
P: Ahora hablando de este regreso a la Hypermotion, ¿cómo está viendo al Girona en este inicio de temporada?
R: Los primeros partidos sí que se veía a un equipo en creación. Al final no es sencillo cuando muchos jugadores han estado en primera, al máximo nivel, y ven que tienen que competir en Segunda. Esto también necesita una cura de humildad, de aceptación de que es la realidad que tienen que vivir. Pero sí que es cierto que en los últimos partidos ya se ha visto una implicación general, una cohesión en el equipo y, sin duda, la plantilla para competir en Segunda División es buena.
Hay jugadores de mucha calidad y creo que todo hace pensar que el Girona, no sé si a subir directamente, pero que optará a la zona alta de la clasificación.

"El objetivo del Girona es volver a Primera División"
P: Porque esto sí que se puede decir abiertamente; el objetivo es subir.
R: Sin duda, y tampoco hay que negarlo. Es uno de los presupuestos o el presupuesto más grande de la categoría. Además, cuando vienes de un descenso, también tienes una compensación económica que te ayuda. Se ha conseguido mantener una base de jugadores que estaban en Primera. Por lo tanto, eso quiere decir que tienen un nivel alto y sí, el objetivo del Girona es el volver a Primera División.
P: ¿Cómo se vivió en verano la situación de Tsygankov y otros?
R: Es triste salir por la puerta de atrás cuando has dado un rendimiento suficiente para ser recordado por tu nivel futbolístico y no por esta situación. Fue un verano complicado porque hubo varios casos, no tan extremos como el de Tsygankov, pero sí jugadores que aun teniendo contrato en vigor con el club no querían estar aquí. Creo que se ha conseguido, al final, que los que se han quedado estén implicados en el proyecto, que quieran sumar, que quieran volver al equipo a Primera, y que entiendan que también, lógicamente, fueron responsables de este descenso.
Pero sí que es cierto que se vivió en el club, en la ciudad, un verano complicado de gestionar, de entender. Y creo que es lo que se tiene que conseguir siempre en las confecciones de equipos, que los jugadores tengan esta implicación y que quieran estar, porque si no es muy difícil que puedan dar su mejor versión.
P: ¿Cómo navegar este mar de sentimientos entre afición, club y jugador, cuando este no quiere seguir porque no es el proyecto que pensaba, pero él también es responsable del descenso?
R: Difícil gestión, porque al final, como decías, son responsables porque estaban en aquella plantilla, tienen un contrato en vigor, que siempre hay que respetarlo.
Pero después hay la otra parte; un cuerpo técnico, un club, no quiere tener jugadores a disgusto que puedan dañar el ambiente necesario para conseguir un objetivo tan exigente como el de volver a la Primera División. Pero después también el club se tiene que hacer fuerte y valorar a los jugadores para poder conseguir ventas. No los puede, lógicamente, regalar. Por lo tanto, es una gestión difícil en que hay que valorar muchas cosas internas, pero creo que se ha conseguido llevarlo de la mejor manera este verano.
P: Coincidió en Nueva York, en la MLS, con el Taty Castellanos y Yangel Herrera. No sé si tuvo alguna influencia en que llegaran después al club.
R: Sí que hubo alguna llamada, ya no tanto en lo futbolístico, que al final es fácil poder ver partidos de todos los jugadores que juegan en la liga. Pero sí un poco la otra parte, que también es importante, el cómo es la persona, qué implicaciones tenía, y la verdad es que Taty fue un fichaje que funcionó muy bien aquí en Girona y fue un jugador que fue querido por la afición.
P: Lo mismo se puede decir también de Yangel, que además estuvo varias temporadas.
R: Sí, fue un jugador también que al final tampoco creo que salió de la mejor manera, porque quería seguir en Primera División, pero fue un futbolista que dio un gran nivel los años que estuvo en el club.

"La MLS ha experimentado un crecimiento muy rápido"
P: Centrándonos en esa pequeña etapa en la MLS, ¿cómo fue jugar en el New York City aquel año?
R: Pues fue una experiencia que necesitaba, porque yo llevaba muchos años aquí en el Girona, en mi ciudad, podríamos decir que en cierta zona de confort, y cuando terminé mi etapa aquí no fue fácil. Porque yo siempre lo he dicho, hubiera continuado todos los años de mi carrera en el Girona, porque al final era mi casa, pero también, entendiendo que todo se termina.
Necesitaba una experiencia un poco exótica, podríamos decir, y la oportunidad de vivir en Nueva York, de seguir vinculado en el City Group, fue una experiencia buena. En lo futbolístico, no fue de la mejor manera personalmente, creo que no estuve al nivel que yo mismo esperaba. Pero al valorarlo de forma genérica creo que fue bueno, y tuve la suerte de conocer un país espectacular, de estar en un club en crecimiento, de compartir vestuario con grandes jugadores, como Taty Castellanos, Yangel Herrera, David Villa,.. Por lo tanto, fue algo bueno vivir aquello.
P: ¿Qué papel tenía Villa en aquel vestuario? Ya era muy veterano obviamente, pero claro, jugador de galones enormes.
R: De muchísimos galones. Yo siempre lo he definido como el mejor delantero español de la historia, creo, o, al menos, de los mejores y con más títulos. Sí que es cierto que estaba en el final de su carrera, pero ya, aun teniendo una edad, se veía el nivel futbolístico, pero también el nivel personal. Allí era jugador importantísimo, el club había apostado mucho por él, y en cuanto a la adaptación, a mí me ayudó mucho en mis primeros meses, ya no solo en el club sino también en la ciudad.
P: ¿Cómo ha cambiado la MLS y su nivel desde aquellos años hasta ahora?
R: Ha sido un crecimiento muy rápido, y hace tiempo jugadores de muchísimo nivel, no sé si iban a retirarse, pero iban a vivir una experiencia diferente a la MLS. Tengo recuerdos de Lampard, de Pirlo, de Rooney, y muchos jugadores con gran palmarés.
Eso le dio una repercusión muy potente. Es cierto que los clubes ahí tienen capacidad para poder conseguir que jugadores de nivel vayan a jugar en sus clubes, y se ha demostrado ahora con la llegada estas últimas temporadas de Messi, Suárez y compañía.
La MLS está creciendo y cada vez a los americanos les gusta más el fútbol, allí hay mucha competencia con otros deportes que son muy fuertes, pero cada temporada va teniendo más repercusión.
P: ¿Fue especial acabar la carrera en Olot?
R: Sí, no fue fácil, porque tuve que vivir contrastes importantes en pocas semanas. Como podréis entender, pasé de vivir en Nueva York, estar en el City Group, en el New York City, un club en crecimiento, a, en pocos días, volver a casa, a Girona, con las diferencias que tiene. Y en un club como el Olot, que, siempre lo he dicho, me ayudó mucho desde el primer momento, y donde me sentí importante y querido.
Fue una buena despedida. No fueron años tan traumáticos, viví también ascensos, cosas muy bonitas que me permitieron terminar mi carrera futbolística con un buen sabor de boca.
P: Pues muchísimas gracias Eloi.
R: Gracias a ti, ha sido un placer.
