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Eric García y Cubarsí, la dupla que convenció a Flick y terminó cerrando la puerta a Araujo

Eric García y Cubarsí
Eric García y CubarsíFoto por ERIC ALONSO / GETTY IMAGES EUROPE / GETTY IMAGES VIA AFP

El buen rendimiento de los centrales españoles modificó la jerarquía defensiva del Barcelona. Gerard Martín se consolidó como una alternativa de garantías y Christensen completó una rotación en la que el uruguayo terminó perdiendo su espacio.

La salida de Ronald Araujo no puede entenderse únicamente por su bajón de rendimiento. También responde al crecimiento de las alternativas que Hansi Flick encontró dentro de su plantilla. Pau Cubarsí terminó de asentarse como uno de los líderes de la defensa y Eric García completó una de sus etapas más convincentes como azulgrana, hasta convertirse en una solución fiable para el técnico alemán.

Cubarsí y Eric ofrecieron especialmente aquello que exige el modelo de Flick: buena salida de balón, capacidad para encontrar pases verticales y tranquilidad para defender muchos metros lejos de su portería. El primero destaca por su lectura del juego y una capacidad para iniciar ataques impropia de su edad, mientras que Eric encontró mayor regularidad y aprovechó su facilidad para anticipar y participar en la construcción. El funcionamiento colectivo terminó pesando tanto como las condiciones individuales.

A ellos se sumó Gerard Martín. Reconvirtiéndose desde el lateral izquierdo, el canterano terminó consolidándose como una alternativa real en el centro de la defensa y llegó a formar junto a Cubarsí la pareja más utilizada por Flick durante buena parte de la pasada temporada. Su adaptación permitió al Barcelona encontrar además un central zurdo sin acudir al mercado. Andreas Christensen, con experiencia y buen trato de balón, quedó como una cuarta alternativa para completar la rotación.

En ese contexto, Araujo se quedó progresivamente sin cupo. Sus virtudes físicas continuaban siendo diferenciales, pero sus dificultades con balón y los errores de las últimas temporadas contrastaban con centrales que encajaban mejor en la propuesta de Flick. El uruguayo pasó de ser una pieza prácticamente indiscutible a tener minutos limitados y afrontar una competencia cada vez mayor.

La consecuencia terminó siendo una salida que pocos habrían imaginado cuando Araujo era considerado el gran jefe de la defensa azulgrana. Su cesión al Liverpool cierra, al menos temporalmente, una etapa y confirma el cambio de jerarquías en el Barça: mientras el uruguayo busca reconstruirse en Inglaterra, Cubarsí, Eric García, Gerard Martín y Christensen conforman una rotación que terminó convenciendo a Flick.