Los hispalenses se fueron al descanso del Bernabéu con un 2-0 en contra y con la sensación de que el partido se le escapó por dos decisiones arbitrales. Así lo expresó Kike Salas, que atendió a Movistar cuando se dirigía al túnel de vestuarios.
El central se refirió a la jugada que desató la polémica. Con el balón lejos, Peque y Arda Güler se enzarzaron en una disputa y el madridista se quitó de encima al sevillista con un codazo. Kike Salas defendió que fue una "expulsión clara".
Matizó que no corresponde a los jugadores entrar en esas valoraciones, pero lamentó que esos detalles terminen marcando la diferencia. Güler no vio ninguna tarjeta y el VAR no avisó para que se revisara la acción.
Salas dijo que su compañero le había contado lo ocurrido y que no iba a exagerar la acción ni a pedir ayudas desde el suelo. Confía en la versión de Peque y todavía no había visto las imágenes. Subrayó que el equipo había tenido el partido controlado hasta ese momento y que dos jugadas a favor del rival habían decantado la balanza.
Otra jugada reclamada
El Sevilla también protestó el segundo tanto del Madrid, obra de Mbappé en el minuto 36. Los sevillistas pedían una falta previa sobre Robbie Ure, pero Busquets Ferrer dio validez al gol sin que el VAR le llamara para revisarlo.
El club hispalense mantuvo su protesta en redes. En su cuenta oficial de X habló de un "claro codazo" de Güler sobre Peque, que se saldó con amarillas para Huijsen y Félix. El primero la vio por tirar del brazo a Peque para ponerlo en pie, y el sevillista por protestar. Güler, además, terminó marcando el primer gol del Madrid.
