Lo de Álvaro Morata (33) es difícil de explicar: en 2024, el delantero fue el capitán que levantó la Euro con España. Aunque no tuvo una aportación goleadora importante en el torneo, destacó por su liderazgo y por su buen rendimiento como delantero centro de la mano de Luis de la Fuente, un entrenador que mantuvo su confianza en él hasta el Mundial 2026, competición a la que no fue convocado.
Precisamente, en dos años, la carrera de Morata ha dado varios giros extraños: el primero ocurrió cuando decidió marcharse del Atlético de Madrid. En el conjunto colchonero no era titular. Alternó, durante años, la posición con otros delanteros y siempre contó con ritmo y minutos. Anotó 15 goles en la 2022-2023 y 21 en la 2023-2024.
Milan y Galatasaray, dos decisiones controvertidas
Se marchó hacia el Milan, un gigante del fútbol contintental que, desde otra perspectiva, no atraviesa los mejores momentos en materia de títulos. La historia con el cuadro rossonero no funcionó para Morata. Seis goles y una asistencia en 21 partidos catapultaron las esperanzas del ariete, que fichó en condición de préstamo por el Galatasaray.

En Turquía ganó el título de Liga. Anotó siete goles en 16 partidos pero regresó a Milán para volverse a ir cedido. El Como de Fábregas apostó por el delantero que, desde otra parte, no respondió: un gol y una asistencia en 30 partidos.
Rubén Amorim no contó con Morata para su nuevo Milan. El Leganés apareció como una alternativa y el ex capitán de España no lo dudó. En su presentación dijo que soñaba con ser el 'Pichichi' en Segunda.
