Centro de datos del Alavés-Athletic Club
La remontada ante Osasuna alivió a un Alavés que, antes del derbi vasco, seguía con la urgencia de sumar una victoria para alejarse lo máximo posible del Sevilla, 18º de la clasificación. Las derrotas de Girona, Levante y Valencia daban una oportunidad de oro a los de Quique Sánchez Flores para desmarcarse con claridad.
Valverde y los suyos viajaron a Vitoria con Europa entre ceja y ceja. El traspié de la jornada anterior en el Metropolitano acabó siendo menos grave de lo previsto. Los leones avistaban el sexto puesto del Getafe a tan solo tres puntos, a expensas de lo que pudiera ocurrir con la plaza extra que se definiría al final del curso. Además, España contaba con ventaja sobre Alemania.

El Athletic se queda en 'Blanco'
Aunque el inicio fue interesante para los rojiblancos, sus centros laterales no inquietaban a un cuadro local que no se sintió incómodo en ningún momento, a pesar de ver su área algo cargada.
De los centros bilbaínos se pasó a la intentona babazorra. Ángel Pérez, de los más participativos en el conjunto local, encontró a Antonio Blanco en la frontal del área. El mediocampista, libre de marca, no lo dudó y remató a portería. Su disparo al palo corto superó la estirada de Unai Simón justo antes de colarse por la escuadra derecha.
A las primeras de cambio, los vitorianos ya habían encontrado el premio. Una mezcla entre verse con ventaja y el empuje athleticzale obligó a los de Mendizorroza a dar un paso atrás. La labor de Jonny Otto, Tenaglia y compañía comenzó a ser crucial cuando Nico Williams, ya con un nivel similar al que mostraba antes de la lesión, se echó a los visitantes a la espalda.
Sivera, a pesar de los intentos del extremo, no tuvo que intervenir para salvar a los capitalinos. Iñaki dispuso de una ocasión clara a centro de su hermano, aunque su testarazo se marchó por encima del larguero.
El último tramo de los primeros 45 minutos acabó embarrándose. Cuando el cronómetro se acercaba al descuento, una jugada de Ángel Pérez acabó en las botas de Toni Martínez. El delantero sintió un contacto por la espalda y el árbitro consideró que la acción de Rego era merecedora de penalti.
Los jugadores del Athletic rodearon al colegiado y la pena máxima no se llegó a lanzar, no por el leve contacto del canterano rojiblanco, sino por un fuera de juego milimétrico en el inicio de la jugada.
Tras ver la repetición en los videomarcadores del estadio, Mendizorroza entró en cólera por la anulación del penalti.
Para no dejar a nadie indiferente, Quintero González señaló el final de la primera parte cuando Nico Williams encaraba la portería rival con solo un defensor por delante, algo que sacó de quicio al internacional español.
Llegar y besar el santo
El tanto de Blanco dio la iniciativa a los alaveses. El Athletic, que se agarró a Nico como a un clavo ardiendo, no tardó en cambiar la estrategia para buscar el empate.
Jauregizar, Iñaki Williams y Unai Gómez abandonaron el campo para dar entrada a Ruiz de Galarreta, Robert Navarro y Sancet.
Un aviso fue suficiente para los leones. Los cambios de Valverde surtieron efecto y Robert Navarro, que llevaba tres minutos sobre el campo, realizó una gran jugada individual tras rebañar un balón aéreo y se aprovechó del desvío de la zaga babazorra para subir el empate al marcador.
El 1-1 trajo el ida y vuelta a un partido en el que el empate no servía a ninguno. El Alavés intentó atosigar al Athletic, pero Yeray y Laporte supieron atar en corto tanto a Toni Martínez como a Diabaté, aunque las incursiones desde la segunda línea complicaban un poco más a la rígida línea bilbaína.

Apagón, caos, goles y Nico Williams
Empezaron las escenas extrañas en Mendizorroza. Gran parte de los focos fallaron y la visibilidad se redujo considerablemente.
A pesar de la menor iluminación, el partido prosiguió y las bandas del conjunto de Quique Sánchez Flores siguieron desquiciando a Yuri y Gorosabel.
En una de esas acciones, el joven carrilero del Alavés provocó un córner que, a la postre, acabó en gol: Tenaglia remató en el primer palo con el pie el centro de Rebbach y puso el 2-1.
No le duró demasiado la alegría a los locales. Sancet, que fue otra de las incorporaciones en el intermedio, recordó al de antaño para darle una alegría a los suyos. El '8' mantuvo la pelota sin nervios en el área rival y, tras driblar a un par de defensores, batió a Sivera con un chut potente y alto.
Con 15 minutos aún por jugarse, los jugadores del Athletic demostraron estar inspirados y el Alavés cada vez estaba más hundido.
Nico, indetectable durante todo el partido, recibió por dentro un gran balón de Guruzeta. Al igual que Sancet, superó a Tenaglia en el duelo individual y cruzó el balón, haciendo imposible la estirada de Sivera.
Con el Alavés volcado, Nico aprovechó un error de Tenaglia cuando era el último hombre para plantarse ante el meta de Jávea y superarlo con una vaselina de mucha clase.
Un Alavés necesitado se colocó dos veces por delante del Athletic, pero Robert Navarro, Sancet y, sobre todo, Nico Williams se empeñaron en que los leones luchen por Europa hasta el último aliento. El extremo ilusionó no solo a todos los athleticzales, sino que firmó su mejor actuación del año cuando más se dudaba de su estado físico de cara al Mundial.

Jugador Flashscore del partido: Nico Williams (Athletic Club).
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