La baja por lesión de Mikel Oyarzabal era un buen mazazo para el conjunto donostiarra e incluso el público neutral, más si cabe dado su espectacular estado de forma tanto con su club como con la selección. Otros jugadores tenían que dar un paso adelante, sobre todo los de ataque, para intentar paliar esa dolorosa baja. Y Takefusa Kubo, muy activo en los compases iniciales, se empleó a fondo por momentos en busca de recuperar su mejor versión.
Los anfitriones abrazaron la posesión y crearon algunas ocasiones que no lograban concretar. Las llegadas se sucedían, pero entre faltas en ataque y situaciones de fuera de juego, Luiz Júnior seguía con los guantes limpios. Recién superado el cuarto de hora, Pape Gueye inauguró el apartado de tarjetas amarillas y confirmó su baja por acumulación para recibir al Getafe. Pero con un fondo de armario tan amplio, estos contratiempos se enfrentan de mejor forma.
Si no marca Gerard, ahí está Ayoze
El gol que rompió la igualdad fue obra de Ayoze Pérez, que a los 31 minutos culminó una gran jugada en la que Alfonso Pedraza asistió tras llegar a línea de fondo. Y por esa misma zona del campo, ahora con Santi Comesaña sorprendiendo tras otro buen desmarque sin balón, se fabricó la jugada que pudo desembocar en el 0-2; solo el mal remate de Gerard Moreno evitó que Álex Remiro, dolorido por el choque con un defensa, tuviera que sacar el esférico de la red.

La Real tardó más de lo esperado en reaccionar, pero gozó de un par de ocasiones en acciones a balón parado durante el tiempo añadido: Aritz Elustondo probó fortuna con un cabezazo y Brais Méndez intentó sorprender en una falta lateral. La última, sin embargo, tuvo lugar en el área contraria, ya que Alberto Moleiro amenazó con un buen disparo desde la frontal que el guardameta local frustró con la rodilla.
El Villarreal reina en la locura
Pedraza, que más adelante coqueteó con la expulsión justo después de ser amonestado, no bajó el listón en la segunda mitad y una de sus características arrancadas obligó a Remiro a estirarse para evitar el tanto de un Villarreal que sí amplió la renta a raíz de una pérdida de Soler ante Mouriño. En un abrir y cerrar de ojos, el equipo castellonense había castigado de nuevo a su oponente con un zurriagazo de Moleiro que rompió las telarañas (57').
Cuando más lo necesitaban los txuri-urdines, apareció el ex del Valencia para resarcirse de su error anterior mediante un magistral golpeo que debería mostrarse en todas las academias, pues hizo un complicadísimo escorzo para hacer posible la ejecución. Animados los blanquiazules por el gol, otro atacante con pasado che, el portugués Guedes, amenazó con empatar hasta dos veces, una de ellas tras una pérdida criminal del recién ingresado Parejo.

Soto Grado perdió la paciencia y tiró de cartulina cada vez que había un mínimo de justificación. Entre los protagonistas en dicho apartado, un Ander Barrenetxea que siempre recordará este partido por el tremendo chicharro (87') que firmó en una falta que bien podría asemejarse a las lanzadas por Andrea Pirlo o David Beckham tiempo atrás. Y cuando la afición soñaba con la remontada, el ex de Las Palmas firmó su doblete particular gracias a un efectivo e inesperado remate (94').
Jugador Flashscore del partido: Alberto Moleiro.
