A finales de agosto del 2023, tras cerrar un acuerdo con el Racing, el centrocampista viajó a Santander para rubricar el acuerdo, llegando incluso a grabar, vestido con la que iba a ser su nueva equipación -con el dorsal 22, elegido por él-, su vídeo oficial de presentación sobre el propio césped de los Campos de Sport de El Sardinero.
Pero todo cambió unas horas después, momento en el que su representante llegó a la ciudad. Ambos llevaron a cabo una inesperada huida, sin dar ninguna explicación, cuanto estaba todo listo para realizar los últimos trámites y anunciar la llegada del jugador, que entonces ni siquiera alcanzaba la veintena.
El Racing optó por denunciar ante el Juzgado de lo Social nº3 de Santander, que reconoció lo siguiente: "La norma no establece la necesidad de la forma escrita como requisito constitutivo de este contrato". Además, tanto la primera instancia como la Sala de lo Social Tribunal Superior de Justicia de Cantabria concluyeron que Mateo había prestado su consentimiento y establecieron que la cuantía de la indemnización debía ser de un millón de euros.

Además de las conversaciones con el director deportivo y demás personal del club, también fue un indicio fundamental la grabación del mencionado vídeo. Por si fuera poco, Tanlongo vino acompañado de tres personas (desde Londres y Buenos Aires), unos gastos que tuvo que sufragar el propio club.
Ahora, la decisión recién comunicada por el Tribunal Supremo eleva a firme, sin recurso posible, el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria. La entidad ha afirmado en las últimas horas que "procederá a reclamar la citada cantidad, junto con los intereses derivados por el tiempo transcurrido", aunque igualmente ha deseado "la mejor de las suertes" al argentino.
