Considerado en sus inicios el sucesor de Thierry Henry, el exatacante del Mónaco, Sevilla y Manchester United apenas ha tenido minutos de juego siete meses después de haber cimbrado el mercado de fichajes en México.
La semana anterior no fue convocado para el partido liguero de los Rayados contra el Atlético San Luis. Para la 14ª jornada del torneo Clausura, en la que su club visitará el sábado al Atlas, su presencia es una incógnita.
Aunque su entrenador, el argentino Nicolás Sánchez, negó que Martial estuviera apartado por motivos disciplinarios. "Hay decisiones que me toca tomar conforme a lo que siento", dijo Sánchez sobre el galo. "Incluso puedo poner a un joven por delante de un jugador de jerarquía".

Más autógrafos que goles
Sánchez tomó el mando de los Rayados en marzo cuando fue cesado el entrenador español Domènec Torrent, quien no logró acoplar a Martial al grupo a pesar de que el francés llegó con halo de estrella.
El atacante fue tasado en 80 millones de euros en 2015 cuando el Manchester United lo compró al Mónaco. Pero tras su paso por el cuadro inglés comenzó una carrera descendente.
Antes de llegar a México estuvo algunos meses sin club y luego fichó por el AEK de Atenas. Después desembarcó en América, donde su presencia ha dejado imágenes inesperadas.
En la jornada 12, el Monterrey sufrió como local una dolorosa derrota por 2-3 ante el Guadalajara. En ese partido, en el que fue suplente, Martial firmó autógrafos a un costado del campo en momentos en que debía realizar ejercicios de calentamiento.
Después, la prensa ventiló que el francés se había negado a entrar como revulsivo. Y en la ventana FIFA de marzo se informó que el jugador supuestamente fue relegado del equipo por motivos de disciplina. "Nadie está por encima del club", dijo el defensa Luis Reyes ante la ausencia de Martial.
Desde entonces, el francés se ha presentado a entrenar con normalidad y a la salida de las prácticas sigue siendo accesible con los aficionados, a quienes firma autógrafos.
Sin confianza para Martial
Desde su arribo en septiembre, Anthony Martial ha jugado apenas 20 partidos y marcado un gol. Su tiempo en cancha es de 857 minutos entre la liga y la Copa de Campeones de la Concacaf.
Su único tanto con el Monterrey fue el 16 de enero en un abultado triunfo 5-1 sobre el modesto Mazatlán.
El francés no consiguió continuidad ni marcar goles a pesar de la partida del mexicano-argentino Germán Berterame al Inter Miami a finales de enero. Sin Berterame, antes de darle la alternativa a Martial, la dirigencia y el cuerpo técnico del Monterrey decidieron comprar a Uros Djurdjevic, goleador serbiomontenegrino de 32 años.
Ya probado en el fútbol mexicano con el Atlas, Djurdjevic llegó a los Rayados y pronto superó los registros estadísticos de Martial: tres goles en 846 minutos repartidos en 12 partidos.
La situación de Martial en México, sin embargo, no es inédita. A pesar del éxito de Gignac con los Tigres, otros franceses pasaron sin pena ni gloria por el balompié mexicano, como Florian Thauvin, Jeremy Ménez y Allan Saint-Maximin.
