Según el plan, San Mamés acogería dos partidos de la fase de grupos y Anoeta otros dos. De este modo, La Catedral renunciaría a un par de encuentros, uno de ellos de eliminatorias, lo que resulta difícil de entender en un estadio que ha acogido recientemente la final de la Europa League y la de la Champions League femenina.
Asimismo, los organismos implicados señalan una serie de líneas rojas que van desde los "costes económicos muy elevados" o "la exigencia de nuevas inversiones en los estadios y en los territorios", algo que la FIFA niega que sea así, hasta medidas que nada tienen que ver con el deporte y sí con la política, como "la no inclusión de las lenguas cooficiales de Euskadi".
Es decir, las instituciones vascas condicionan la sede del Mundial a que el euskera aparezca en los rótulos de un evento organizado por tres países, que ya cuentan con el español, el portugués, el árabe y el amazigh como lenguas oficiales en el conjunto de esas naciones; así como el francés, que se utiliza en la administración pública y en documentos oficiales del país norteafricano. Asimismo, la FIFA cuenta con siete idiomas en sus comunicaciones: español, inglés, francés, alemán, árabe, portugués y ruso.
Es difícil que el máximo organismo del fútbol mundial acepte estas exigencias, así como la de "la no realización de otros eventos en las ciudades-sede durante las fechas de la competición; y determinadas exclusividades para la empresa organizadora del Mundial". Esta medida, como todas las demás, es común para todas las sedes, al menos en lo que respecta a conciertos y festivales, y así se ha aplicado en Campeonatos del Mundo anteriores.
Comunicado
El documento, emitido por los ayuntamientos de Bilbao y San Sebastián, las diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa, y el gobierno vasco, dice lo siguiente:
"1- Las instituciones de ambas sedes llevan cuatro años trabajando de forma seria y rigurosa para ser sedes del Mundial 2030 y continuarán en esa misma senda en las fases subsiguientes.
2.- En el año 2022, las instituciones vascas, ante la elevada exigencia de determinados requerimientos exigidos por la FIFA, trabajaron sobre las condiciones generales y, en 2024, trasladaron a la FIFA un documento que recogía los aspectos que consideraban que no podían ser asumidos por ninguna de las dos sedes, tanto desde el punto de vista económico como del de impacto en la ciudadanía.
Entre los elementos señalados como líneas rojas por las instituciones vascas se recogen algunos costes económicos muy elevados; las exigencias para demostrar la capacidad de celebrar eventos internacionales en las sedes; la necesidad de modificar aspectos normativos; la exigencia de nuevas inversiones en los estadios y en los territorios; la no inclusión de las lenguas cooficiales en Euskadi; la no realización de otros eventos en las ciudades-sede durante las fechas de la competición; y determinadas exclusividades para la empresa organizadora del Mundial.
3.- El pasado mes de marzo de 2026 representantes de la FIFA visitaron los campos de San Mamés y Anoeta. Tras esa visita, sin que ninguna de las cuestiones trasladadas dos años antes por las instituciones vascas hubieran sido ni siquiera consideradas, se comenzó un análisis profundo de lo que supondría aceptar todas las peticiones para acoger dos sedes del Mundial 2030.
4.- Las instituciones vascas, en un proceso de puesta en común entre ambas sedes, han decidido que: en la defensa de los intereses y el bienestar de la ciudadanía a la que representan, presentar a la FIFA un presupuesto único de lo que supondrían los 4 / 4 aspectos que sí estarían dispuestos a asumir, considerando que ambas se unirían en una única sede, con dos estadios (San Mamés y Anoeta) para una fase de grupos en el año 2030, jugándose dos partidos en cada estadio.
5.- Las instituciones vascas entienden que no hacerlo de esta forma, sea aceptada o no dicha propuesta, supondría un perjuicio para la sociedad vasca, en general. Y así se lo ha hecho saber a la FIFA en la documentación que, en base al calendario del proceso de elección de sedes, se ha enviado en el día de ayer, 31 de mayo de 2026.
6.- De este modo, se ha trasladado el firme interés institucional vasco para que San Mamés y Anoeta sean sede de la Copa Mundial de la FIFA 2030. Y se queda a expensas de respuesta de la empresa organizadora del evento.
7-. Por último, las Instituciones Vascas quieren insistir en su compromiso para continuar trabajando de forma coordinada y bajo los parámetros de interés general y perspectiva de país antes señalados en la preparación seria y rigurosa de la documentación exigida por la FIFA, respetando asimismo la discreción que rige las negociaciones entre la candidatura y la organización".
