Los locales llegaban al partido tras seis encuentros sin ganar, con solo nueve puntos sumados, ya a 18 de la salvación y con el descenso al Championship prácticamente asegurado.
El Arsenal ya había comenzado su bajón anual
El equipo de Mikel Arteta había mostrado autoridad durante buena parte de la temporada 2025/26; sin embargo, el bajón que suele sufrir en la recta final de cada campaña bajo la dirección del técnico español acababa de asomar de nuevo.
Las lesiones de jugadores clave tampoco ayudaron a los del norte de Londres, que no pudieron contar con Martin Odegaard, Kai Havertz, Mikel Merino y Max Dowman.

Los gunners recordarán muy bien el partido de la primera vuelta en diciembre porque, a pesar de la enorme diferencia entre ambos equipos, solo pudieron ganar gracias a dos goles en propia puerta de los Wolves, obra de Sam Johnstone y Yerson Mosquera.
Eso sí, los de Midlands pelearon con todo y sabían que tendrían que repetir ese esfuerzo si querían sacar algo positivo de un duelo que, sobre el papel, parecía claramente favorable al Arsenal.
Cuatro años sin victorias de los Wolves ante el Arsenal
Los Wolves no lograban ni un solo punto ante los gunners desde febrero de 2022. Desde entonces, el Arsenal ha encadenado nueve triunfos consecutivos, con 19 goles a favor y solo tres en contra.
Con solo una victoria, dos empates y 10 derrotas en casa en 13 partidos de Premier League esta temporada, la tarea para el equipo de Rob Edwards era titánica.
Por si fuera poco, el Arsenal solo había perdido dos partidos fuera de casa en toda la temporada, con cuatro empates y siete victorias. Además, llegaba al encuentro con una racha invicta como visitante desde diciembre de 2025, cuando cayó ante el Aston Villa.
Ambos equipos introdujeron tres cambios en sus onces iniciales, y el inglés Mateus Mane se convirtió en el jugador más joven en disputar 10 partidos de Premier League como titular con los Wolves, con 18 años y 155 días.
Saka marca pronto
Ya en el minuto cinco, el panorama se complicaba para los locales. Declan Rice puso un centro perfecto para que Bukayo Saka, de cabeza, firmara el gol más rápido del Arsenal en la temporada ante una defensa estática.
El alivio para el internacional inglés era evidente, ya que era su primer tanto desde diciembre ante el Brentford, rompiendo una sequía de 15 partidos, la más larga de su carrera en el club sin marcar.
Los Wolves no han logrado ganar ninguno de sus últimos 23 partidos de Premier League tras encajar el primer gol, desde una victoria ante el Ipswich Town el 5 de abril de 2025, lo que hacía aún más difícil la remontada.
Se esperaba un asedio ofensivo de los visitantes, y así fue: el Arsenal no solo dominó con un 74% de posesión en la primera media hora, sino que además disparó cinco veces, por ninguna de los locales.
Mosquera, el único que respondía en los Wolves
Mosquera, al menos, mostraba carácter en los Wolves, con cuatro entradas en la primera parte, más que ningún otro jugador sobre el césped.
Solo dos remates desviados en el descuento fue todo lo que Edwards pudo rescatar para su charla al descanso. El Arsenal estaba tan cómodo que incluso su línea defensiva conectaba pases en el último tercio sin oposición.

Piero Hincapie, por sí solo, completó 19 pases al último tercio con un 89,5% de acierto. Además, fue él quien pareció sentenciar el partido con una gran incorporación al ataque tras pase de Gabriel, definiendo con calidad en el minuto 56.
Su primer gol en la temporada 25/26 también significó que el Arsenal ha marcado 13 goles en los primeros 15 minutos de la segunda parte, más que cualquier otro equipo en la Premier League este curso.
El gran gol de Bueno da vida a los Wolves
Cinco minutos después, el primer disparo a puerta de los Wolves les devolvió la esperanza. Un gran remate con rosca de Hugo Bueno desde fuera del área dejó sin opciones a David Raya.
Era su primer gol en 67 partidos de liga, y además contó con la asistencia de otro Bueno, Santiago. Un “buen” gol en todos los sentidos.
Tras el tanto de Tolu Arokodare para los Wolves en diciembre y el de Brian Brobbey para el Sunderland en noviembre, Bueno se convirtió en el tercer jugador que marca su primer gol en la Premier League para su club ante el Arsenal esta temporada.
Viktor Gyokeres fue sustituido de nuevo poco después de la hora de partido por Arteta.
Un solo toque en el área ante el peor equipo de la liga, y solo 12 intervenciones en total con un 62,5% de acierto en el pase —el peor dato entre los titulares de campo— es una estadística preocupante.
Edozie silencia a la afición visitante
Una oleada de cambios en ambos equipos acabaría por cambiar el rumbo del partido, y la entrada de Tom Edozie para los Wolves en el minuto 83 resultó decisiva.
Diez minutos después, ya en el tiempo añadido, Raya y Gabriel se estorbaron y el potente disparo de Edozie rebotó en Riccardo Calafiori, que acababa de entrar al campo 43 segundos antes.
Ese gol —en su debut en la Premier League— también sirvió para poner en contexto la mala noche de Gyokeres.
Edozie, en solo 16 minutos (nueve de ellos en el descuento), tocó el balón ocho veces, solo cuatro menos que el internacional sueco, que estuvo 64 minutos sobre el césped.
Aunque el Man City sigue a cinco puntos del Arsenal, ahora tiene un partido menos y suele apretar en la recta final cuando hay un título en juego.
El derbi del norte de Londres, una final para el Arsenal
El derbi del norte de Londres del domingo se convierte en una cita ineludible para los gunners, mientras que el equipo de Pep Guardiola juega el sábado ante un Newcastle que viene de un viaje de 5.061 millas para enfrentarse al Qarabag en la previa de la Champions League.
Cuando Arteta repase este partido y se pregunte cómo su equipo pudo dejar escapar una ventaja de dos goles, verá que la intensidad de Mosquera y Bueno en los duelos fue clave para que los suyos no pudieran volver a superar la defensa de los Wolves.
Solo Saka y Rice recuperaron más balones (nueve) que los siete de Mateus Mane (aunque Hugo Bueno fue el mejor con 10), mientras que perder la posesión en 146 ocasiones es una estadística que el vestuario preferirá olvidar.
Los Wolves intentaron más entradas (26 frente a 20) y ganaron más (14 a 12), otro dato que deja claro dónde el Arsenal debe mejorar mucho si quiere conquistar por fin una Premier League que se le resiste desde hace años.

