Fuentes cercanas al club señalan que Carrick se ha ganado la confianza y el respeto de las figuras más importantes de Old Trafford tras causar una grata impresión internamente. El director ejecutivo Omar Berrada y el director deportivo Jason Wilcox lo consideran la persona idónea para liderar al equipo la próxima temporada.
El momento es clave, ya que el United cree que aclarar la situación del banquillo reforzará su posición en el mercado de fichajes. Así, los posibles refuerzos sabrán exactamente quién será su entrenador antes de que se abra oficialmente la ventana de traspasos el mes que viene.
Y la primera gran decisión de Carrick llegará en el centro del campo.
Desde hace tiempo se sabe que el United quiere reforzar la medular este verano, pero cada vez cobra más fuerza la opción de que intenten incorporar hasta tres centrocampistas.
La magnitud de la reconstrucción responde tanto a las salidas como al descontento con el equilibrio actual de la plantilla.
Casemiro se marcha del club, mientras que Manuel Ugarte también está disponible en el mercado, dejando a Kobbie Mainoo como una de las pocas certezas a largo plazo en el centro del campo de cara a la próxima temporada. Existe cierto temor a que Bruno Fernandes vuelva a estar en el punto de mira de otros clubes, pero la intención es retenerlo a toda costa.
Carrick ha contado con poca flexibilidad en algunos momentos de la campaña y la directiva del United considera que el centro del campo es la zona más prioritaria si quieren volver a ser competitivos.
En el club, el Brighton y su jugador Carlos Baleba se perfilan como uno de los nombres más destacados en las conversaciones internas. El United tiene previsto poner a prueba la resistencia del Brighton respecto al internacional camerunés, aunque de momento no están dispuestos a llegar a los 100 millones de libras que se han fijado como precio.
La clasificación para la Champions ha mejorado la capacidad de gasto y el optimismo del United en materia de fichajes, pero dentro del club existe la firme determinación de no repetir errores del pasado pagando de más por objetivos individuales.
La idea es repartir los recursos en varias incorporaciones y así mejorar la profundidad y el físico de la plantilla.
Por eso el interés del United en el centrocampista del Atalanta, Ederson, sigue siendo fuerte.
El perfil del brasileño gusta mucho al equipo de captación y existe una posibilidad real de que el United intente fichar tanto a Ederson como a Baleba en la misma ventana si los precios se ajustan a lo que consideran razonable.
El centrocampista del Real Madrid, Aurelien Tchouameni, es otro nombre que el United tiene en su radar, aunque las fuentes indican que solo se lanzarán a por él si surge una oportunidad realista. No hay interés en una negociación larga con pocas opciones de éxito.
Una alternativa que está generando interés es el West Ham y su jugador Mateus Fernandes, a quien ven como un futbolista capaz de aportar profundidad a la plantilla y calidad contrastada a nivel Premier League.
El esperado nombramiento de Carrick supone mucho más que una decisión sentimental por parte del United.
Con 44 años, el excentrocampista campeón de la Premier League ya está teniendo una influencia notable en la planificación de fichajes, especialmente en la zona central del campo.
El United está acelerando para formalizar su puesto cuanto antes y así asegurar unas bases sólidas antes de lo que se perfila como una de las ventanas de fichajes más importantes del club en los últimos años.

