La decisión se adoptó después de que se produjera un principio de incendio el domingo previo al inicio del Superclásico, entre River Plate y Boca Juniors, en el estadio Monumental.
Allí una interminable lluvia de papelitos roja y blanca, los colores de River, había recibido a los jugadores del equipo local al ingresar al campo de juego, en un espectáculo memorable ante unos 85.000 espectadores.
Previo al inicio del Superclásico, que terminó con triunfo 0-1 de Boca, una butaca comenzó a arder en una tribuna y, aunque fue rápidamente extinguido, encendió las alarmas de las autoridades de seguridad de la ciudad.
La lluvia de papelitos había sido organizada por la hinchada de River e involucró unas 50 toneladas de papel cortado, según la prensa local.
"No se otorgarán autorizaciones, en lo sucesivo, para acciones de festejo que contemplen la utilización de los mencionados elementos", sostuvo el Comité de Seguridad en el Fútbol en un comunicado en referencia a los papelitos.
La medida de carácter "preventivo y aplicación inmediata" fue aprobada por unanimidad "tras realizar una evaluación integral del riesgo asociado a la utilización de papelitos cortados como elemento de festejo" sentenció el comité.
