El futbolista no convenció con su rendimiento en el cuadro groguet e Iñigo Pérez, el nuevo técnico, no consideró oportuno mantenerlo en sus filas una vez que su vinculación había terminado.
Partey, que formó parte del Atlético de Madrid antes de marcharse al Arsenal, donde triunfó en la Premier League, aún tiene pendiente enfrentarse a siete cargos por violación y dos más por agresión sexual en el Reino Unido, acusaciones que él ha negado declarándose no culpable de unos actos denunciados por tres mujeres.
Precisamente por estas denuncias, Canadá le vetó la entrada durante el Mundial y no pudo jugar con su selección ante Panamá en junio.
Thomas Partey disputó la pasada campaña 32 partidos oficiales con el Villarreal –25 de LaLiga– y estaba libre desde el 30 de junio. Ahora, una vez valoradas sus opciones, ha encontrado acomodo en la liga saudí, en las filas del Al Shabab.
