El club lombardo perdió 0-2 en el choque de vuelta, pero hizo valer su victoria por idéntico resultado en el partido de ida como visitante.
Como el Monza fue tercero en la Serie B recién terminada y el Catanzaro fue quinto, logró el ascenso en virtud de la regla que desempata en favor del equipo que obtuvo mejor posición en la clasificación, sin necesidad de acudir a la prórroga o los penaltis.
El Monza, un club controlado por un inversor estadounidense y por la familia Berlusconi, disputará la Serie A por cuarta temporada en su historia.
Acompaña en el ascenso al Venecia y al Frosinone, mientras que Cremonese, Hellas Verona y Pisa hacen el camino inverso, descendiendo de Primera a Segunda división.
