El Milan intentó tomar el control del partido desde el inicio, con Gabbia y Pavlovic generando los primeros avisos de cabeza. Especialmente en el remate de Gabbia, Leali estuvo brillante desviando el balón con la punta de los dedos al larguero. La posesión se mantuvo ligeramente a favor de los rossoneri, pero sin profundidad, con Leao bien controlado por un Marcandalli muy agresivo, obligado a jugar de espaldas a portería. El único intento serio en ataque nació de una prolongación por el centro y algunos movimientos en profundidad que dejaron entrever nuevas opciones, pero sin consecuencias reales.
El Génova, bien ordenado y compacto, esperó su momento y golpeó. En la primera ocasión clara se puso por delante: Malinovskyi encontró a Lorenzo Colombo en el área, Gabbia llegó tarde y el delantero rossoblù se anticipó, rematando a portería incluso cayéndose. El gol congeló a San Siro, lleno como en las grandes noches, y que castigó en exceso a un Milan poco incisivo pero dominador en el campo hasta ese momento. Además, Colombo, de corazón rossonero, no celebró el tanto.

Fofana, increíble
La reacción de los rossoneri no se hizo esperar y fue furiosa. Saelemaekers irrumpió por la derecha, Leão intentó una acrobacia que rozó el palo y obligó a Leali a otra intervención decisiva. En el rechace, Fofana resbaló torpemente a escasos metros de la portería vacía. Fue la imagen de un Milan que generaba, apretaba, pero seguía tropezando en el momento clave, entre imprecisiones, mala suerte y una falta de claridad en los instantes decisivos.
En la segunda parte prácticamente solo hubo el Milan sobre el césped. El crecimiento de los rossoneri en el centro del campo fue evidente, con Modric dirigiendo el juego y Saelemaekers y Bartesaghi siempre dispuestos a abrirse. Loftus-Cheek, que entró por el desafortunado Fofana, intentó aportar más llegada desde segunda línea. De un córner desde la derecha nació la jugada más polémica: Gabbia se anticipó a todos de cabeza y ha estrellado el balón en el palo, y en el rechace Pulisic marcó el 1-1. Sin embargo, el VAR anuló el tanto por una mano del estadounidense, lo que provocó una sonora pitada en San Siro.
Asedio furioso
El motor del Milan no bajó el ritmo y, tras una internada de Loftus-Cheek por la derecha, Bartesaghi llegó muy bien y remató cruzado, saliendo el balón por poco. En el minuto 65, Allegri dio entrada a Fullkrug por Saelemaekers, buscando más presencia en el área. Las mejores ocasiones llegaron por la izquierda, con Bartesaghi poniendo un gran centro que desvió un heroico Vasquez, perfecto al cerrar con la cabeza.
Poco después, Leali se anticipó a Pavlovic tras una prolongación, mientras que Pulisic le facilitó una parada sencilla con un cabezazo flojo tras otro centro del lateral zurdo. Ostigard y Vasquez dieron una lección de resistencia despejando una serie de centros de manera heroica, mientras el recién ingresado Athekame probó suerte desde lejos, pero su disparo salió demasiado centrado para inquietar al portero ligur.

Final ardiente
El Génova lo intentó de forma esporádica con Colombo, que bien asistido por Martin remató de cabeza fuera pese a estar bastante solo. En el minuto 85, primero Rabiot y luego Pulisic vieron cómo sus remates al vuelo eran bloqueados por Vasquez y después por Masini. En el siguiente centro desde la izquierda, Leão saltó por encima de Vasquez pero sin fuerza suficiente para inquietar a Leali, que poco después estuvo sensacional ante un zurdazo de Pulisic a contrapié.
El estadounidense, ahora en la derecha, encontró espacio para rematar pero Vasquez desvió. En el córner posterior, un desvío ha dejado el balón en la cabeza de Leão , que marcó el ansiado empate, desatando la locura en un San Siro encendido. Pavlovic asistió a Fullkrug, que fue bloqueado limpiamente. En un contragolpe de Ekhator llegó un penalti para el Génova, pero Stanciu, superado por la presión, lanzó por encima del larguero. El partido terminó 1-1, un resultado amargo para los rossoneri.

Jugador Flashscore del partido: Colombo (Génova).
