El partido comenzó con un Bolonia agresivo y con ganas, que intentó imponer su juego desde el inicio. La Lazio respondió golpe por golpe, generando peligro primero con Cancellieri y luego con Zaccagni. El encuentro se mantuvo vivo e intenso, marcado por continuos cambios de ritmo y por una lesión muscular que obligó a Marusic a dejar su lugar a Romano Floriani Mussolini.
Con el paso de los minutos la tensión fue en aumento, culminando con la amarilla para Boulaye Dia y El Azzouzi tras un fuerte cara a cara. A los biancocelesti les anularon un gol de Dia por fuera de juego, mientras que los felsinei rozaron la ventaja con un disparo desviado de Zortea. Al final de la primera parte, antes de la parada de Mandas al remate de cabeza de Helland, Cancellieri provocó una falta y vio la tarjeta amarilla.

En la reanudación, el Bolonia ha salido volcado al ataque, pero solo un paradón de Mandas al cabezazo a bocajarro de Odgaard ha evitado el gol. Sin embargo, en el mejor momento de los locales, el equipo visitante encontró el gol del partido en el 59': el recién ingresado Frattesi firmó el 0-1 tras una gran triangulación culminada con un taconazo de Dia.
Los felsinei intentaron reaccionar metiendo piernas frescas en ataque y estuvieron a punto de empatar con una falta de Bernardeschi desviada al palo por Mandas. En la continuación de la jugada, Frattesi se disfrazó de defensor salvando un balón sobre la línea, permitiendo así a los biancocelesti mantener la ventaja.

La ocasión de Dovbyk
En los últimos minutos, los locales continuaron en busca el empate, pero en realidad los más peligrosos fueron los capitalinos, que al contragolpe estuvieron cerca de sentenciar con Isaksen, aunque su disparo se fue alto. El asedio final de los emilianos tuvo como protagonista al recién ingresado Dovbyk, que falló una ocasión clarísima frente a portería. Al final, gracias a un Frattesi decisivo tanto en ataque como en defensa, Gattuso consiguió tres puntos fundamentales tras la eliminación prematura en la Coppa Italia.
