"Creo que he jugado casi todos los partidos bajo mis propios términos", declaró la jugadora de 22 años a los periodistas. "Quizá el peor partido para mí fue el de cuartos de final, donde volví a algunos viejos hábitos, pero en 24 horas pude cambiar eso.
"Estoy muy ilusionada por seguir trabajando otro año, dos años más, y ver dónde estoy con 24, 25 años, y hasta dónde puede llevarme mi tenis."
Rybakina, que asumirá el número uno del mundo en lugar de Aryna Sabalenka el lunes, mantuvo una presión constante sobre Gauff y supo imponerse en los momentos clave.
"Creo que ella jugó realmente bien. Fue un gran partido y, sinceramente, todo se decidió en un par de mis juegos de servicio en ambos sets, y no logré mantenerlos", comentó Gauff.
La estadounidense, que ganó el US Open en la 2023, ha tenido un buen rendimiento en los últimos meses: alcanzó su primera semifinal de Wimbledon, conquistó el título en Cincinnati, llegó a semifinales en Toronto y volvió a firmar una gran actuación en Nueva York.
"Mi padre se me acercó y me dijo: has conseguido cosas increíbles este verano, y yo le respondí que no me importa el verano", afirmó.
"Pero, bueno, ese es el objetivo. Quiero ser una jugadora regular. Quiero darme tantas oportunidades como sea posible para levantar un trofeo. Pero sí, duele."
