Ninguno de los dos podrá entrenar ni jugar con sus respectivos equipos mientras permanezcan en la lista, lo que libera una plaza en la plantilla para ambos conjuntos.
Cooper, de 28 años, afronta cinco cargos, incluido asalto en segundo grado (delito grave), tras haber sido arrestado dos veces este verano por incidentes de violencia doméstica con su expareja.
Cooper tiene pendiente cobrar 12 millones de dólares esta temporada, ya que sigue bajo un contrato de tres años y 30 millones, y seguirá recibiendo su salario mientras esté de baja.
Viene de encadenar tres temporadas consecutivas con al menos ocho capturas, logrando su mejor marca personal en la 2024 (10,5), y ha disputado los 17 partidos de temporada regular en cada una de ellas.
Por su parte, Jacobs, acusado la semana pasada de dos delitos menores, entre ellos agresión y daños criminales a la propiedad, ya había sido arrestado en mayo por cinco cargos que incluían: agresión/violencia doméstica, daños criminales a la propiedad/violencia doméstica, alteración del orden público/violencia doméstica, estrangulamiento y asfixia, e intimidación a una víctima.
Jacobs, de 28 años, ha jugado las dos últimas temporadas con los Packers tras disputar los primeros cinco años de su carrera con Las Vegas Raiders. Después de correr para 1.329 yardas y 15 touchdowns en la 2024, Jacobs firmó la tercera menor cifra de yardas terrestres (929) de su carrera la temporada pasada, aunque logró 13 touchdowns por tierra, la segunda mejor marca de su trayectoria.
El veterano corredor está en su tercer año de un contrato de cuatro temporadas y 48 millones de dólares, y tiene previsto cobrar 14,5 millones este curso.
Al igual que Cooper, Jacobs tampoco podrá entrenar ni disputar partidos hasta que se resuelvan completamente sus asuntos legales fuera del campo y con la NFL.
Green Bay inicia la temporada regular 2026 el 13 de septiembre ante los Minnesota Vikings, mientras que Denver arranca su temporada en horario estelar ante los Kansas City Chiefs el lunes 14 de septiembre.
