El partido entre el Barça y el Feyenoord había sido catalogado como de alto riesgo debido a la peligrosidad de algunos aficionados del club neerlandés.
Varios seguidores blaugranas situados bajo la grada visitante han grabado actos racistas.
Esia, socia del club, que fue una de las personas afectadas junto a sus amigos, relata: "Hemos pasado el partido protegiéndonos porque nos lanzaban cervezas, cigarrillos, cualquier cosa que pudiera servir como proyectil. Al principio era una broma, había pique, pero la situación fue empeorando durante el partido. Golpeaban fuerte el cristal que nos separaba. Al final, hubo gritos racistas y gestos de mono. De verdad, fue un partido muy duro".
La seguridad del estadio fue informada y reaccionó, pero no lo suficientemente rápido: "Los comportamientos no cambiaron y el aviso por megafonía tardó porque todo empezó incluso antes del inicio del partido".
El FC Barcelona ha sido informado de la situación y tiene previsto enviar los vídeos a la UEFA, que podría sancionar a Feyenoord.
