Los viejos amigos Mikel Arteta y Xabi Alonso se encuentran en etapas muy diferentes de sus carreras como entrenadores en la élite inglesa.
El primero está cerca de contar con la profundidad de plantilla que tanto ha buscado, además de haber logrado el equilibrio adecuado de personalidades en el vestuario. Mientras tanto, el segundo podría considerarse simplemente la última víctima en el oeste de Londres tras otro verano de fichajes frenético.
Chelsea arranca a toda velocidad
Sin embargo, fueron los Blues quienes comenzaron el partido como un tren, y se adelantaron cuando apenas había transcurrido un minuto y 20 segundos desde el saque inicial, gracias a Morgan Rogers.
Sin haber vencido a los Gunners desde agosto de 2021 y con los del norte de Londres sumando nueve partidos de liga sin perder ante ellos desde entonces, no podía haber un inicio más perfecto para los visitantes.
Un cuarto gol en los primeros 15 minutos de un partido de Premier League esta temporada es un récord que ningún otro equipo ha igualado, y los del oeste de Londres no habían perdido ninguno de sus últimos ocho encuentros ligueros cuando marcaban primero.
Martinez trabaja a destajo
Pese al golpe inicial, el Arsenal reaccionó con fuerza y disparó tres veces a puerta antes de que el Chelsea pudiera reorganizarse y mostrar algo de solidez.
Antes de que se cumplieran 20 minutos, Emi Martinez ya había realizado cinco paradas para mantener a raya a los locales, y el guardameta argentino agradeció la aportación de Wesley Fofana en el partido, ya que el defensa fue el único de la zaga del Chelsea que ganó el 100% de sus duelos defensivos.
Dos interceptaciones igualaron la cifra más alta entre sus compañeros, y los 13 duelos individuales intentados hablan por sí solos. Fofana estuvo en todas partes y fue clave para frenar el empuje rival, aunque solo fuera por un rato.
Havertz vuelve a marcarle a su exequipo
El empate era cuestión de tiempo, y cuando llegó, ¿quién sino el ex del Chelsea Kai Havertz iba a encender el Emirates?
El alemán atraviesa un gran momento y sus ocho toques en el área rival fueron la cifra más alta del partido, mientras que sus tres remates y dos a puerta solo fueron superados por Bukayo Saka.
Su tercer gol en cinco partidos ante su antiguo club ha hecho que Havertz se convierta rápidamente en el enemigo público número uno para la afición de Stamford Bridge.
El disparo de Pedro Neto al palo en el descuento de la primera parte fue prácticamente lo único destacable en una tarde decepcionante para el extremo.
Aunque fue de los que más veces entró en el último tercio (nueve), solo intentó 22 pases, lo que demuestra lo bien que el Arsenal supo minimizar su influencia.
Hato y Acheampong, superados
Quizá lo más preocupante para Alonso fue que tanto Jorrel Hato como Josh Acheampong estuvieron lejos de brillar en el centro de la defensa.
Ambos jóvenes sumaron solo 50 toques entre los dos, sin ganar ni un solo duelo defensivo ni realizar una sola interceptación en todo el partido.
Cuando Martin Odegaard adelantó al Arsenal con un potente disparo al inicio de la segunda parte, fue Acheampong quien se quedó parado mientras el noruego se anticipaba para batir a Martinez. Sin embargo, fue su compañero Hato quien fue sustituido junto a Romeo Lavia en el minuto 60.
Lavia se acerca a su mejor nivel
La etapa de Lavia en el Chelsea ha estado marcada por las lesiones, pero puede estar razonablemente satisfecho con su actuación en el norte de Londres.
Un 88,9% de acierto en el pase, junto a un 100% de éxito tanto en duelos aéreos como en el suelo, demuestran que el centrocampista está recuperando su mejor versión tras una racha de mala suerte.
Por desgracia, ni él ni sus compañeros estuvieron lo suficientemente acertados en la creación de ocasiones como para devolver al Chelsea al partido.
La ocasión más clara para empatar llegó cuando David Raya logró sacar una mano providencial al disparo espectacular de Estevao en el último minuto, pero Alonso ya era consciente de que la reacción de su equipo llegaba demasiado tarde.
Pese a que puede estar satisfecho con el esfuerzo colectivo —los Blues realizaron más entradas (12-10) y ganaron más (seis-cinco) que los locales—, no estuvieron tan finos en los momentos clave.
El Arsenal puede, y ha sabido, jugar mejor, pero Arteta se marcha muy satisfecho con los tres puntos tras un duelo exigente.
