De ellas, 15 han sido arrestadas y 41 han quedado en libertad con citación judicial. Los cargos que se les imputan van desde alteración del orden público y daños materiales hasta agresión a un agente, pasando por posesión de un cuchillo o de productos falsificados.
Diez policías han resultado heridos, entre ellos uno que ha recibido un golpe en la cabeza con una botella de vidrio, ha añadido el portavoz del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD).
Los hechos han tenido lugar en el centro de Manhattan, en los alrededores del Madison Square Garden, el emblemático recinto deportivo que acogía el partido, protegido por un importante dispositivo de seguridad. Según el NYPD, unas 10.000 personas se encontraban reunidas en la zona.
Entre los incidentes registrados, la policía menciona personas subiéndose a vehículos en marcha, andamios, semáforos y edificios, intentos de volcar un taxi, fuegos artificiales encendidos en medio de la multitud, peleas y lanzamientos de objetos, especialmente contra las fuerzas del orden.
"Una vez más, grandes multitudes han protagonizado comportamientos increíblemente imprudentes y peligrosos la pasada noche, durante y después del partido. Esto demuestra precisamente por qué el NYPD ha reforzado su presencia dentro y en los alrededores del Madison Square Garden", ha comentado la policía neoyorquina.
Por temor a incidentes, la retransmisión del partido en el exterior, cerca del pabellón, había sido cancelada.
El lunes, durante el tercer partido de la final, la policía había detenido a 21 personas, de las cuales ocho han sido imputadas y las demás han recibido multas. Las fuerzas del orden han contabilizado cuatro heridos entre sus filas.
Algunos aficionados de los Spurs también fueron agredidos durante ese partido, hechos calificados como "inaceptables" por la estrella de la franquicia tejana, el francés Victor Wembanyama.
En lo deportivo, tras una remontada espectacular y una victoria agónica por 107-106 la noche del miércoles, los New York Knicks mandan 3-1 en esta final al mejor de siete partidos. La franquicia tendrá la oportunidad de conquistar su tercer trofeo, el primero desde 1973, el sábado en San Antonio.
