Primera final del año, primer título, primer Indian Wells. Sinner ha vuelto a la senda del triunfo tras un inicio de temporada complicado, con derrotas en el Open de Australia y en Dubái, y lo ha hecho ganando el único Masters 1000 sobre pista dura que le faltaba, el de la Coachella Valley.
Ante el ruso Daniil Medvedev, que ha recuperado su mejor nivel y derrotó en semifinales en dos sets al número 1 Carlos Alcaraz, el de San Candido jugó un partido más de ajedrez que de tenis, minimizando los errores y manteniendo un ritmo constante que terminó por desesperar al ruso, incapaz de ponerle en apuros. Sinner supo gestionar sus energías bajo el calor californiano y dio el golpe cuando era necesario, cerrando el duelo con dos tie-breaks y demostrando una mentalidad de acero: 7-6 7-6.
Sinner, preciso y letal
Bajo la mirada atenta de su entrenador Thomas Johansson, que poco a poco lo está devolviendo a su mejor versión, Medvedev comenzó fuerte, dejando en 15 a Sinner en el primer juego y poniéndole en apuros en el siguiente, donde se adelantó 0-30. Ahí se ha visto la solidez del altoatesino, que en los momentos difíciles ha recurrido al servicio, frustrando el intento de break del ruso, que ni siquiera ha logrado llegar a un deuce.
Impresionante la calma del italiano, que tras remontar otro 0-30 en el sexto juego, tuvo sus primeras bolas de break en el siguiente, colocándose 15-40. Medvedev logró salvarse con su sexto ace y algunos errores no forzados de Sinner.
Con mucha regularidad y sin más bolas de break, ambos han llegado al tie-break, donde los dos ex número 1 de la ATP no han mostrado fisuras. Medvedev estuvo sólido al servicio, mientras Sinner puso sólo primeros saques, impidiendo cualquier intento de respuesta del ruso. Luego, con 6-6, consiguió el mini-break decisivo y en el siguiente servicio cerró el set con otro primer saque: 7-6(6) tras una hora de juego.
Remontada espectacular del italiano
En el segundo set se mantuvo la regularidad en los servicios y las oportunidades de break fueron escasas. Medvedev pareció más desanimado tras perder el primer parcial y en el segundo juego Sinner lo llevó a las ventajas, pero el ruso salió adelante con el saque.
Fue el único momento de tensión en el segundo set, porque después, con los 33-34 grados del desierto californiano, ninguno de los dos tuvo fuerzas para atacar al rival, aunque Sinner siempre dio la sensación de esperar el momento clave, reservando energías.
Con 5-4, el altoatesino consiguió el primer punto con un espectacular globo que dejó paralizado a Medvedev, pero el ruso no se dejó sorprender. En el siguiente servicio, el moscovita fue peligroso, algo que pocas veces logró en el partido, obligando a Sinner a salir de un 30-30, pero una vez más el italiano fue implacable al saque y forzó el tie-break, obligando a Medvedev a servir para seguir en el set. El ruso lo consiguió, aunque empezó perdiendo.
En el segundo tie-break del partido, Sinner comenzó mal, concediendo un mini-break de entrada. El ruso estuvo perfecto al servicio y se puso 3-0, luego el italiano se complicó aún más con una doble falta, quedando 4-0 abajo. Parecía una situación imposible, pero tras el primer punto, Sinner recuperó los dos mini-breaks. Al saque, con un drive largo de Medvedev y un smash, volvió a tomar ventaja 5-4 y luego consiguió otro mini-break, cerrando el partido al servicio. Siete puntos consecutivos. ¡Impresionante Jannik!
