Centro de datos de la final femenina
La tenista de origen moldavo afrontaba un reto de nivel junto a Nicole Melichar, ya que se enfrentaban a una dupla que está bastante asentada también y que está compuesta por dos jugadoras de alto rendimiento tanto de la mano como por separado: Mirra Andreeva y Diana Shnaider, quienes también habían llegado hasta el último partido en el Mutua Madrid Open.
Bucsa y Melichar perdieron el servicio bastante pronto, pero luego lo recuperaron y equilibraron el duelo antes de que sus rivales mostraran una gran superioridad en el octavo juego, cuando dieron un paso casi definitivo hacia ese primer punto después de poco más de media hora.
En la segunda manga, Cristina y Nicole empezaron de nuevo con mal pie, por lo que volvían a estar a contracorriente. De hecho, Shnaider y Andreeva llegaron a amenazar con una nueva rotura, que finalmente acabó llegando en el prólongo a pesar de la resistencia de sus oponentes, que salvaron tres bolas de partido en vano.
Más batalla ofrecieron Granollers y el argentino Zeballos, que tenían que jugar ante los favoritos del público: los locales Bolelli y Vavassori, dispuestos a hacer historia al convertirse en la única pareja íntegramente italiana en conquistar Roma. Y lo ocurrido en la manga inaugural, que se resolvió en el tie-break, fue determinante en el desenlace del duelo (7-6/10-8).
Marcel y Horacio se recuperaron pese a ese duro golpe: la igualdad llegó de nuevo en otro desempate (3-7) porque no se produjo ningún quiebre durante los minutos anteriores. El esfuerzo del catalán y el argentino no tuvo premio, pues los anfitriones se mostraron más acertados en el tramo decisivo (10-3).
